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Algo sobre mí

Algo sobre mí

Empleado de banca jubilado, amante de la música y la literatura, la naturaleza y las humanidades. Nacido en Guadalajara y conocedor ferviente de la provincia. Actualmente con residencia en Madrid, después de un largo peregrinar por diversas ciudades en razón a mi profesión; que ahora con ilusión trato de vivir esta nueva aventura, pues siempre he creído que la providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.

29 enero 2016

TOMELLOSO EN UN LUGAR DE LA MANCHA


                                        A nuestros queridos amigos José María y Conchi.


        

Circulaban con prudente velocidad por aquellas enormes llanuras de La Mancha, en esa época del año en que los campos se visten de un verde singular por  las grandes extensiones de viñedos, a un lado y a otro de la carretera. Ahora en plena campaña próxima a la vendimia.



Nuestros viajeros estaban a poco menos de media hora de su destino. Habían salido temprano de la ciudad de Guadalajara, para aprovechar lo mejor posible el fin de semana en Tomelloso y su comarca.

La distancia era de 56 kilómetros por la A-2 hasta Madrid, y después 180 kilómetros por la A-4 hasta la referida ciudad.

Un amigo de Octavio, que había conocido en la casa regional de Castilla-La Mancha, tomellosero singular, por el que sentía particular afecto, le había invitado tiempo atrás para que fuera a visitar su tierra en las fechas de vendimia, aprovechando que él iría para realizar  la cosecha en la finca de su familia.

Octavio llevaba de compañía a su querido nieto Cesar. Este estaba muy ilusionado por conocer nuevos lugares y ciudades, distintos en su orografía,  formas de vida y costumbres de las que conocía de Guadalajara y su provincia. Su abuelo ya había estado algunas veces por aquellas tierras, por las que sentía cierta simpatía y también muchos deseos por recordar los momentos felices que en ellas vivió. Pero especialmente el joven muchacho, quien con gran animosidad de espíritu  por la historia, deseaba conocer otras culturas en las provincias pertenecientes a la misma Comunidad, pues era consciente de la diversidad de los pueblos y ciudades que la integran.


Cesar que empezaba a vivir los momentos felices en la verde colina de la juventud,  no tenía otra fortuna al sol de sus 16 años que el valor de aprender y luchar por conseguir sus ilusiones, una de las virtudes de los jóvenes, y el empeño por el conocimiento humano.

Empezó a comprobar sus inquietudes  cuando ya estaban en el término de la ciudad de su destino, pues a lo lejos observó una extraña edificación abombada en medio de los viñedos, como si quisieran abrazarla.



-¿Abuelo, qué significa aquel edificio un poco extraño, parecido a una vivienda que se encuentra solitario entre las viñas, y algunos otros que se observan lejanos?.

Octavio contestó: Se llaman bombos y se trata de construcciones admirables, realizadas manualmente por los agricultores, intuitivamente sin escuela, cuya práctica han perfeccionado a lo largo de muchas generaciones. Hacen los servicios de vivienda, y es típica en esta comarca en particular, donde viven cuando las tareas del campo les obligan a estar varios días fuera de sus hogares, especialmente en el periodo  de la vendimia o recolección de las uvas, de la poda y de otras labores necesarias para el cuidado de las cepas. Están acondicionadas para hacer una vida normal.

Continuó Octavio:

-En realidad  su uso era circunstancial, evitando los largos desplazamientos desde sus viviendas en la ciudad hasta el campo y viceversa, en tiempos donde los medios eran deficientes. En ellos convivían la familia y hasta los animales. Están construidas en planta circular, y se forman por aproximación de hileras de piedra planas, la mayoría recogidas de los propios campos. Una sobre otra sin argamasa alguna, hasta formar una bóveda, y creo que se cierra con una piedra maestra para evitar el derrumbe. Es el triunfo del esfuerzo, la paciencia e ingenio humano que realizaban desde antiguo las laboriosas gentes de esta zona de La Mancha-

-Abuelo, me parece impresionante y me gustaría conocer alguno de esos bombos- comentó Cesar.

Contestó Octavio: - No te preocupes, que alguno de ellos podremos ver.

Al poco tiempo se estaban acercando a la población, y a lo lejos ya divisaban altas chimeneas y los grandes tanques  para almacenar el vino y los alcoholes destilados de la uva sobrante con destino a las firmas andaluzas productoras de bebidas de alto grado alcohólico.

-Cesar, quiero comentarte que en esta ciudad no encontrarás muchos monumentos arquitectónicos, pues el principal es el de sus gentes, ingeniosos hidalgos, que de ser una villa eminentemente agrícola,  a través de los tiempos han sabido labrar un futuro muy considerable, evolucionando progresivamente por su mucho tesón, esfuerzo y laboriosidad distinguiéndose en la comarca por su nivel económico-industrial, destacando entre las de la Comunidad de Castilla-La Mancha. Si tuviera que definirla en pocas palabras, diría que es una población emprendedora por excelencia y muy trabajadora.



-Destaco de cuanto se ha realizado por sus gentes, La Cooperativa Virgen de las Viñas, agrupación creada en 1961 por los agricultores de Tomelloso, a los que se fueron agrupando los de otras localidades próximas.  Está considerada como la más importante de Europa. Bodega-almazara con una capacidad de almacenamiento de más de doscientos millones de litros.

-Cesar, es extraordinario lo que han realizado estas hacendosas gentes en poco más de medio siglo. Produciendo la citada cooperativa más de ciento cincuenta millones de litros de vinos y mosto por temporada, con una extensión de viñedo de veinte mil hectáreas. Elaborando vinos y aceites de alta calidad muy demandado en el mercado nacional e internacional. Y cuenta hasta con un museo de arte contemporáneo, con exposiciones de ilustres pintores; también de un auditorio, y museo etnológico donde hacen degustaciones de sus vinos. Observarás que no olvidan la proyección de la cultura entre sus paisanos y cuantos les visitan. ¡Había que otorgarles una gran laureada, si es que no la tienen, por cuanto bien ha hecho por su pueblo!

-Abuelo, tengo entendido, y por curioso lo comento, que esta población de Tomelloso cuenta con un diccionario “tomellosero” , editado por un maestro de Cuenca, que llegó a esta plaza a mediados del siglo pasado, llamado Julio Pérez Cuartero, que explica cerca de 5000 términos con los que se entienden perfectamente sus paisanos. Una importante investigación sobre el rico vocabulario desarrollado a través de los años, cerca de 500 años de su historia, pero en particular en los 250 de su independencia de la villa de Socúellamos.

-Así es, Cesar- Contestó Octavio. –Es una población original por sus cuatro costados, pues en cierta forma tienen un dialecto por el que se entienden normalmente, no obstante el español por encima de todo, como no podía ser menos. Pero con ello ratifican su ingenio, aunque a no todos les guste esa derivación idiomática para entenderse.

Museo de Antonio López Torres

-Te comento Cesar, que esta ciudad ha dado personajes ilustres que demostraron su talento, quizás el más famoso ha sido el escritor Francisco García Pavón, creador de su obra: Plinio, llevada a un serial televisivo. Y otros poetas y escritores: Eladio Cabañero, Félix Grande, Dionisio Cañas, José López Martínez, entre otros. Y en las artes plásticas, especialmente, el pintor mundialmente conocido Antonio López García; y su tío Antonio López Torres, que tiene un museo con interesantes obras, de estilo costumbrista, exponiendo en sus pinturas los diversos paisajes de la tierra manchega y de sus gentes. Dichos personajes son monumentos de la sabiduría humana.


Ayuntamiento

Estaban llegando a la plaza principal de la ciudad, donde está situado el original edificio del Ayuntamiento, construido a principios del siglo pasado. El Casino, lugar de encuentro social, y la distinguida Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción, construido, en origen en 1541, pero renovada casi en su totalidad en el siglo XVII. Realizándose restauraciones y ampliaciones posteriores, quedando la bella estampa que representa en los momentos actuales.  En uno de los laterales de la plaza con edificaciones porticadas, se encuentra la que fuera en tiempos lejanos Posada de los Portales, convertida más recientemente en Centro Cultural y Exposición de la Arquitectura Popular. El conjunto está declarado Monumento Histórico-Artístico.


-Abuelo, ¿Es cierto que antiguamente se reunían en esta plaza  los vecinos de la población, desarrollando actividad social  y para realizar contrataciones: ofrecer y demandar mano de obra para la labranza, en especial en época de vendimia, poda y otras labores del campo, y que usaban una especie de chaquetilla negra de uso habitual?

Posada de los Portales

-Así es, Cesar. Eran costumbres arraigadas en las gentes de esta comarca, que ahora va desapareciendo. Una forma más de la originalidad humana llevada hasta en las formas vestir. Actualmente son otros tiempos y las modas y estilos cambian, siendo los jóvenes como tú quienes los llevan a cabo.

Aparcaron el coche donde pudieron, cercanos a la plaza de España, para ver y observar aquel céntrico lugar. Pasaron a ver la Iglesia  y observaron el bonito retablo dedicado a la Virgen de la Asunción, y bajo su advocación dieron gracias por el buen viaje que hasta allí les había llevado. Después fueron a ver el Centro Cultural referido anteriormente, donde vieron una exposición sobre la ciudad y su evolución a través de los cerca de 500 años de historia. Apreciaron el esfuerzo, tesón y paciencia que aquellas gentes habían demostrado hasta conseguir una ciudad próspera.

Paseando por sus calles Cesar hizo la siguiente observación a su abuelo:

-Veo con frecuencia en las aceras que existen especie de rejillas  que parecen lumbreras y no entiendo su significado.

Su abuelo contestó: -Efectivamente son lumbreras de respiración de cuevas que existen en casi todas las viviendas antiguas. Las usaban para echar las uvas como lagares para la elaboración del vino, que  hacían los agricultores de forma artesanal para su propio consumo y vendían él sobrante. Hasta que constituyeron a mediados del pasado siglo la cooperativa que te comenté anteriormente. Al final del proceso de prensado manual, pasaban los caldos a un pozo para su fermentación, y pasado el tiempo requerido lo elevaban mediante bombas, también manuales, a  vasijas  o tinajas de barro. Por esas lumbreras también sacaban los escombros para cualquier obra que realizaban en la construcción de la cueva, pero lo importante era su función de respiración. A las cuevas accedían, como es lógico, desde las viviendas.

Octavio había quedado sobre las dos de la tarde en casa de Consuelo,  hermana de su amigo, para degustar las famosas migas manchegas que tanta tradición tienen por aquellas tierras, entre otros platos típicos, pero especialmente las migas que hacía aquella buena señora, artista en las sagradas cosas de los pucheros y de  la  hospitalidad para cuantos comensales se sientan a su mesa.  También es justo destacar que goza de  otras habilidades  manuales, que realiza como divertimento en sus ratos libres.


-Cesar, tenemos todavía un par de horas hasta la cita con mi amigo, así que podíamos aprovechar para acercarnos a las ermita de la Virgen de las Viñas, patrona de la ciudad;  conocer el museo del carro, y de los aperos de labranza.  Lo más representativo para  realizar las tareas agrícolas, y observar cómo era la vida cotidiana de las gentes del campo desde tiempos remotos y hasta la modernización a partir de la segunda mitad del siglo pasado. Verás  un bombo que tienen habilitado para el turismo-

Santuario de la Virgen de las Viñas

Dicho y hecho. Tomaron de nuevo el coche y en unos minutos estaban viendo aquellas cosas nuevas que tanto encantaron a Cesar, quien no dejaba de tomar nota en su agenda para cubrir el viaje, pues al regreso dejaba constancia en el diario que desde hace tiempo había iniciado.



Les encantó el monumental santuario erigido en honor de la patrona de la ciudad, en lugar que se llama Pinilla. Centro de peregrinación de los tomelloseros,  es famosa la romería que celebran todos los años en el mes de Abril en honor de su Virgen, que está declarada de interés turístico regional. El santuario se viste de gala, y sus muchos devotos forman carrozas engalanadas con gran vistosidad, y también reatas de mulas con  adornos multicolores tirando de carros típicos como los que utilizaban los agricultores en tiempos pasados. La romería trascurre hacia Tomelloso distante unos cuatro kilómetros, seguidos por una muchedumbre henchida de esperanza y fe en su Virgen, para que les lleve por caminos de paz, salud y buenas vendimias.



Cesar dirigiéndose a su abuelo le dijo: -Verdaderamente es extraordinaria la vitalidad de un pueblo cuando  decide realizar sus sueños, con menoscabo de las pasiones e intereses personales, y sí con altas miras en favor de los intereses generales; debió ser una labor colectiva de gentes emprendedoras y muy activas con la noble ambición de hacer grande su villa hasta verla convertida en una población comercial e industrial distinguida en la comarca y de la Comunidad de Castilla-La Mancha.




-Cierto es Cesar, que cuando se antepone los intereses generales de una sociedad a los personales de cada individuo, el éxito y florecimiento de un pueblo está asegurado. 

Llegaron a su cita antes de lo previsto pues a Octavio le gustaba ser puntual en todas sus citas, y ahora con más motivo cuando por medio había una buena invitación. Les recibieron como si de príncipes se tratara, y ya estaban alrededor de una de esas cocinas bajas de  pueblo, tan íntimas y emotivas con un fuego que coloreaba agradablemente sus mejillas, viendo cómo se finalizaba esa obra gastronómica que les tenían preparada. ¡Olía a gloria!. Los chorizos, panceta, huevos fritos y otras lindezas estaban dispuestos para satisfacer el buen apetito que nuestros personajes no disimulaban. Celebraron su llegada con un rico aperitivo regado con  buen vino de la tierra, que espanta los malos espíritus; y para desengrasar y comer las migas aún con más agrado, unos buenos racimos de uvas recién cortados por la buena persona que por esposo tenía aquella ilustre cocinera.

Cesar sentía cierta admiración por cuanto allí se exponía. Y con mirada picarona dijo a su abuelo: -Abuelo observo cómo se te alegran los ojos, creo que todo esto es una delicia que a ti te encanta, pero quiero recordarte, como también me recuerdas algunas cosas sobre mis comportamientos, que te acuerdes de tu colesterol.

-Mira Cesar, no seas aguafiestas, que por un día no va a pasar nada. Y espero que seas prudente cuando regresemos y no lo cuentes en casa, para evitar sermones;  hemos venido a esta buena tierra para pasar un fin de semana feliz. Además, ya bajaremos la comida esta tarde cuando vayamos a vendimiar como me tiene prometido mi amigo, para llevarnos una cesta de uvas para la familia.  En ello tengo algo de experiencia de otra ocasión, aunque motivó cierta risa entre los asistentes por mi peculiar forma de vendimiar; que a mí se me hacía muy cansino y solo me faltaba tomar una silla de asiento cada vez que cortaba un racimo. Entonces pensé ¡qué duro es vendimiar!

Después del almuerzo, se dejaron  llevar hacia unos buenos y deseados sillones, pues con la barriga llena y los efluvios del rico vino, una dulce soñera invadió sus espíritus.

A media tarde salieron hacia una viña propiedad de aquella encantadora familia, y Cesar, en particular, vivió una bonita experiencia, que le serviría para enriquecer su diario. En esta ocasión, Octavio dejó que los demás llenaran la cesta mientras él admiraba la grandeza del campo, ahora en su plenitud dando sus frutos  por la labor de aquellas admirables gentes.

Mucho les agradaba aquellos lugares, del llano viñedo que sé perdía en la lejanía, y muy entretenidos estaban llenando hasta tres cestas con escogidos racimos de uvas; cuando se quisieron dar cuenta, había caído la tarde y la reina de la noche brillaba con esplendor plateado, sobre un firmamento infinito de estrellas.

Después de tomar un ligero refrigerio, pernoctaron en la vivienda del amigo de Octavio. Este anunció a nuestros viajeros que tenía programada una excursión hasta el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, situadas a pocos minutos de Tomelloso.




Salieron temprano y en el camino pararon, como visita obligada, en la presa de Peñarroya, formada por las aguas del río Guadiana, dentro del término de Argamasilla de Alba. Para visitar también el castillo de origen árabe, conquistado por los cristianos a finales del siglo XII. Cuenta la tradición que, al tomar la fortaleza, encontraron una imagen de la Virgen, a la que desde entonces llamaron Nuestra Señora de Peñarroya, que es venerada y patrona en las villas de Argamasilla y La Solana. El castillo-fortaleza se encuentra en aceptable conservación, después de haberse realizado varias restauraciones.  Se pueden visitar buena parte de sus instalaciones. Su acceso es libre y gratuito. Se encuentra sobre una atalaya junto al embalse, y desde la presa se aprecian unas bellísimas vistas.



El parque y sus lagunas deberían ser conocidos  por todo viajero que tenga sensibilidad por la naturaleza, pues su extraordinaria belleza no pasa desapercibida en el recuerdo de las gentes que han tenido el acierto de visitarlas. Ya lo dijo Byron “El arte, la gloria, la libertad se marchitan, pero la naturaleza siempre permanece bella”.




Se trata de espacios naturales protegidos, formados por unos quince remansos fluviales o lagunas, a cual más bella, integrado por los ríos Pinilla y Guadiana, separadas entre sí por formaciones rocosas por las que se filtra el agua deslizándose en cascadas de una a otra, provocando la admiración del visitante. Es un lugar de singular belleza paisajística, entre las provincias de Albacete y Ciudad Real.




Las lagunas se extienden a lo largo de unos 30 kilómetros, nacen cerca del nacimiento del río Guadiana, aunque el viajero las inicia en la villa de Ruidera, después de haber estado en el embalse de Peñarroya donde realmente se encuentra  la primera gran laguna.

Son lugares que siempre sorprenden al visitante. Sus aguas transparentes de un color intenso turquesa, hacen las delicias, junto con su entorno, de quienes las visitan en cualquier fecha del año, pero se manifiestan con todo su esplendor  en épocas de abundantes lluvias.



Con pena se despidieron de aquellos encantadores lugares, pero había llegado la hora del almuerzo, que es tema obligado para poder seguir caminando, pues el ayuno es mal consejero para viajeros andariegos. Con razón dice el refrán: “ Yo, que la buscaba, y ella no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer” . Y lo dicho por Cervantes en su Quijote, que por estas tierras anduvo: “Tripas llevan pies, que no pies las tripas”.

Se sentaron para almorzar  en un restaurante al borde de la laguna del Rey. Octavio invitaba a su querido amigo, agradeciendo su compañía en tan agradable excursión, y los tres observaban ensimismados el bello espectáculo que se ofrecía a su vista.

Después del almuerzo, Octavio había decidido regresar por una carretera distinta a la que les había llevado hasta Tomelloso. Quería que su nieto conociera el lugar donde había estado preso Miguel de Cervantes, la villa de Argamasilla de Alba, donde se dice, que tuvo la inspiración en la celda que ocupaba, para escribir su obra universal El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.




Era el momento de despedirse de aquel buen amigo. Con el que siempre Octavio había disfrutado por el afecto mutuo que se tenían, y una amistad que mantenían desde hacía mucho tiempo.

A Cesar le impresionó aquella visita de Argamasilla, pero especialmente por el infortunio que tuvo el gran escritor, aunque ello diera lugar a la creación de su gran novela, y que hiciera famosa aquella tierra de La Mancha.   

La tarde estaba cayendo, y el sol declinante parecía huir hacia el infinito horizonte rodeado de tenues nubes que parecían abrigarle, formando un bello cromatismo multicolor. Por lo que Octavio, mirando al cielo, decidió no tardar en ponerse en carretera, para afrontar serenamente la larga distancia que les separaba hasta su destino, pues no le agradaba  conducir con la oscuridad de la noche.

Eugenio

Madrid, 28 de Enero 2016.



29 noviembre 2015

PASEANDO POR GUADALAJARA



Abuelo y nieto habían terminado el desayuno, y pensaban pasar una entretenida mañana en el complejo de deportes situado en el límite de los jardines de la Fuente de la Niña. Corría un noviembre bondadoso, pero sentían el viento fresco del pico Ocejón, que se veía a lo lejos  con las primeras nevadas. Se ofrecía el otoño con toda su paleta de ocres coloreando los diversos y bellos jardines de la ciudad.

-Vamos abuelo, que al final se nos va hacer tarde llegar a la hora del encuentro de baloncesto. El entrenador nos advirtió que fuésemos puntuales- dijo Cesar recogiendo la bolsa que contenía sus atuendos deportivos. Y añadió: -Pues tenemos, como sabes, largo camino hasta las pistas de atletismo y tienes un lento caminar, empeñándote en no coger el coche con el que llegaríamos  en unos minutos. Siempre con la obsesión de hacer ejercicio, andando a todas partes, según dices, por las recomendaciones de tu médico-

Octavio con cierto mal humor contestó a Cesar: -Ya verás cuando tengas mis años como piensas de otra manera, pues la vejez nos llega a todos y no la puedes esquivar, y nos hereda ciertos inconvenientes. Además a nuestra edad es necesario andar cuanto se pueda, ya que las fuerzas no responden para hacer otro deporte a estas alturas de la vida-

Poco después, sin más comentarios, se pusieron en marcha, pues como en ocasiones anteriores gustaba a los dos ser compañeros en la bonita afición del baloncesto, deporte que ambos adoraban. Uno como buen jugador en un equipo juvenil, compitiendo con otros equipos de la provincia de Guadalajara. El otro como observador y buen aficionado, que no se perdía ningún encuentro en los que participaba su nieto, además de los que retrasmitían por la televisión.

El abuelo tenía como principio filosófico alentar a su nieto en las  diversas virtudes de la vida humana, y por ello le gustaba realizar con él largos paseos, para hablar sobre temas que pudieran interesar en el futuro al joven deportista; motivo por lo que trataba siempre evitar coger el automóvil y alargar su compañía como ahora lo iban hacer, desconociendo Cesar las intenciones primarias de su abuelo.
                                           
Octavio era una persona vital, pese a su destacada edad.  La buena salud le favorecía para seguir alimentando la ilusión de celebrar cada día  que pasamos en el mundo,  la curiosidad por el presente y por el devenir de las cosas mundanas, que es casi todo lo que hace falta para no retirarnos del lado soleado de la vida. Tampoco renunciaba a los valores de la infancia y juventud, lo que le acercaba mucho hacia su nieto, sintiendo cercana la fuerza de la juventud y la satisfacción de ayudarle con la prudencia que destilaba por la experiencia obtenida en su larga vida.

Emprendieron su camino y al poco tiempo estaban pasando por la cercana iglesia del convento de San Francisco, del siglo XIV, englobada en un conjunto de edificios militares y viviendas, denominado históricamente “fuerte de San Francisco”. Durante años fue taller y centro electrotécnico de ingenieros del ejército, muchos años después  de que fuera convento para frailes franciscanos.

El origen del convento es muy remoto, cuando la reina doña Berenguela, levantó edificio para los Templarios.  Al disolverse esta Orden en 1330, las hijas de Sancho IV donaron el lugar a los frailes franciscanos. Y durante muchos años prosperó gracias al patronazgo de la ilustre familia de los Mendoza, muy arraigados a la ciudad, que fue enterrada en el panteón bajo el ábside de estilo gótico de la iglesia.

Durante la guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX, fue totalmente saqueado y destrozado por los franceses; y en el año 1835 durante la Ley de Desamortización de Mendizábal lo dejaron vacío, quedando a disposición del Ministerio de la Guerra. La iglesia del convento y el panteón de la familia Mendoza fueron reconstruidos gracias al empeño del Ayuntamiento de la ciudad, que los ha recuperado para el disfrute de la ciudad y del turismo en general, conservando un tesoro de gran valor arquitectónico.

Unos cientos de metros más adelante se adentraron en el parque de la Concordia, situado al sur de la ciudad. Fue abierto al público en 1854 y con el paso del tiempo ha recibido sucesivas mejoras. Preside el centro del parque un kiosco edificado en 1915, en el que celebran eventos musicales. Es uno de los lugares favoritos de los alcarreños para su disfrute por el encanto de sus jardines  y de su artístico estanque con luminotecnia.

 
Siguieron su camino en dirección a la calle de San Roque,  en cuyo entorno está ubicada la piscina municipal, otros bellos jardines y la ermita que lleva el nombre del barrio.

Los jardines de este barrio, al final del recorrido de la breve calle, son de corte antiguo y lo demuestran los enormes y vetustos árboles que conocieron la larga historia del vecindario.

Según andaban y a su paso, delante de ellos iban tres personas que fogosamente discutían de términos que afectaban a  personas conocidas del barrio, y no precisamente de forma cariñosa. Con tan alta voz hablaban que les llamó la atención a nuestros dos personajes.

Octavio comentó a su nieto las malas prácticas que emplean algunas personas cuando conversan, y especialmente sobre las críticas referidas a otras. Por lo que le aconsejó que siempre fuera prudente, pero en particular sobre sus expresiones verbales. Que tenía que pensar bien lo que tuviera pensado decir, resaltando la certidumbre  de que la prudencia es hija de la experiencia, que se adquiere en el transcurso del tiempo.

Aprovechando esta circunstancia, empezó a contarle un hecho acaecido mucho tiempo atrás, tal como se lo contó un amigo, ilustre directivo de una entidad financiera.

Que dos inspectores fueron asignados para inspeccionar una sucursal en un lugar de la alcarria, cuyo nombre no recordaba en esos momentos, y que al no existir estación de ferrocarril tomaron un taxi para desplazarse hasta la población en cuestión.

Estando próximos a su destino, el que dirigía la operación se dirigió al compañero: -Pepe, de acuerdo con lo comentado a la salida, esperaremos unos minutos antes de la hora de cierre  al público, para acceder con toda normalidad e inmediatamente pasas por la mesa del cajero y le exiges  te entregue el libro de caja para realizar el arqueo del dinero situado en la ventanilla de servicio al público, al tiempo que yo entro en el despacho del director para que me haga entrega de las llaves de la caja fuerte y de otros temas que ya conoces-

-Así lo haremos -añadió su compañero- como es costumbre en estos casos, y esperemos que todo salga bien-

En pocos minutos estaban entrando en la calle principal de la población, y facilitando las señas al taxista de la dirección donde iban, le sugirieron que les dejara unos metros antes.

Grande fue la sorpresa de los dos inspectores al darse cuenta que, en lugar de estar cerca de la sucursal del banco, estaban frente al cuartel de la Guardia Civil, donde había parado el taxista. Este, saliendo rápidamente hacia el guardia que estaba en la puerta, le hizo determinadas manifestaciones, que provocaron la máxima expectación de aquella autoridad, pidiendo a dos de sus compañeros que le acompañaran.

Presurosos salieron una pareja de guardias para unirse al que hacía de vigilante de la entrada, dirigiéndose pistola en mano hacia los atribulados viajeros del taxi, a los que conminaron para que bajaran del vehículo inmediatamente y con los brazos en alto. Después les esposaron y les llevaron hacia dentro de las dependencias a presencia del comandante del puesto.

Aquellos inspectores no salían de su asombro y solo acertaban a decir: ¿Qué mal hemos hecho para que nos traten de esta forma?

Les increpó el comandante: -Eso es lo que yo quiero saber, que me expliquen lo que iban hacer en el banco, pues según nos ha explicado el taxista ustedes pretenden realizar un atraco-

Aquellos empleados, con mucho nerviosismo, trataron de explicarse: -Señor comandante, esto es un mal entendido; pues parece ser que el taxista nos ha tomado por ladrones, y somos unos inspectores del banco situado en la calle Mayor, al que venimos a realizar una inspección rutinaria-

Al taxista se le demudó el rostro, pero no obstante insistió contando todo lo que había oído durante el viaje.

El comandante, mirando con cierto recelo a todos los personajes allí presentes, dijo: -Lo comprobaremos llamando a la sucursal que  indican-

Así lo hizo. Y la contestación del director de la oficina bancaria fue tajante: -A esos señores ni les conocemos, ni aquí se les espera, pero llamaremos a Madrid, porque quien sabe, si estos señoritos de la central lo mismo nos querían sorprender con una inspección-

Así lo hicieron y el enredo quedó resuelto; pero con la indicación de que transmitieran a aquellos atribulados inspectores la orden de regresar inmediatamente a Madrid.

El comandante del cuartel se disculpó de los asustados personajes amablemente, quienes aún permanecían esposados, y con una mirada feroz se dirigió al taxista: -Y tú también te puedes marchar con viento fresco para que se te oreen las neuronas-

Sí, ¿pero quién me paga el viaje? –dijo el atribulado taxista-

A lo que contestaron los dos viajeros de forma airada: -Lo va a pagar la madre que te parió-

A Cesar le divirtió la anécdota contada por su abuelo, y comentó: -Creo que hubo múltiple imprudencia. Y me hubiera gustado estar presente para ver la cara de aquellos personajes-


 
¿Sabes Cesar? -Dijo su abuelo- A cada uno le juzgan por sus comportamientos, especialmente por la prudencia demostrada, que suele ser virtud muy apreciada y de mucha cordura.

Poco después estaban divisando el impresionante mausoleo o Panteón, icono de la ciudad de Guadalajara, bellísima estampa que se eleva majestuoso hacia el cielo, construido para dar trabajo a los más humildes de la ciudad y como lugar de enterramiento de la creadora del monumento. Forma parte de uno los mejores conjuntos arquitectónicos del  siglo XIX, destinado en principio a establecimiento benéfico. Todo ello situado en un amplio y bello entorno de jardines y paseos.

 
 
 
Tras la guerra civil española, los diversos edificios fueron destinados a la Academia Militar de Infantería, para la formación de oficiales del ejército. Trasladada a Toledo en 1948.

Finalmente, las instalaciones han sido aplicadas para colegio y convento de la Congregación de Religiosas Adoratrices, que imparten enseñanza a niñas, especialmente en régimen de internado.


En la parte inicial de la entrada está cercada por una artística reja de hierro forjado y el resto rodeado con cerca de noble estilo. Construidos bajo el mecenazgo y la filantropía de María Diega Desmaissiéres y Sevillano, condesa de la Vega del Pozo y Duquesa de Sevillano. Destaca en el referido Panteón, la magnífica cúpula de cerámica vidriada, así como la gran riqueza y profusión de materiales de mármol  y la perfección de sus bellos acabados en capiteles, frisos, etc.  Y en particular la cripta, con un imponente grupo escultórico, que representa el cortejo fúnebre de la duquesa.

También se debe admirar la iglesia dedicada a Santa María Micaela, tía de la condesa constructora, que fundó la citada congregación religiosa.

El Panteón lo enseñan las monjas que lo tienen a su cuidado. La iglesia está  abierta al culto parroquial.

Todo ello merece una detenida visita.



Al aproximarse a la  ermita del venerable San Roque, Octavio, parándose delante del edificio que marcó tiempos atrás el límite de la ciudad, comentó a su nieto: -Cesar te voy a contar un hecho acaecido en este lugar hace unos 50 años aproximadamente-

“Un joven padre y su madre sacaron a pasear a una niña hija y nieta de ambos personajes. Tenía pocos meses y la llevaban en un cochecito propio para bebés. La abuela que era muy devota del referido santo se acercó a orar junto con su hijo, al tiempo que dejaban el cochecito con la niña debajo del pequeño tejaroz previo a la entrada de la ermita. Al poco tiempo sintieron un fuerte golpe sobre el coche. No salían de su asombro cuando observaron que una recia viga de madera que reforzaba una de las dos columnas que sustentaban el tejaroz del atrio, se había desprendido cayendo sobre el coche donde estaba la niña. El horror que sintieron fue  de presagio terrible. La niña debía de estar aplastada.

Se acercaron con fuertes lamentos y quedaron asombrados cuando la niña empezó a llorar  libre de todo mal.

La evidencia para ellos es que el Santo le había salvado la vida.

Por supuesto, el cochecito quedó inservible.

Lo ocurrido fue conocido por el barrio y desde entonces los vecinos atribuyeron el hecho como un milagroso accidente.

Ello sirvió para que definitivamente llevaran a cabo la reforma de la ermita que sufría entonces cierto deterioro.

-Qué bonita historia, abuelo- dijo Cesar. -Imagino los momentos que debieron pasar aquellas personas-

Contestó Octavio: -Así fue, que los dos lo pasamos muy mal-

Cesar miró fijamente a su abuelo y con mucha sorpresa,  no queriendo ahondar más en el asunto, pensando en hacerlo en otro momento, y tratando de desviar la conversación le dijo:-abuelo cierto es que nuestra ciudad tiene cosas bellas que ver en futuras salidas. Y digo nuestra ciudad, porque  aun habiendo nacido tú en Extremadura, por los largos años que aquí llevas desde joven, por alcarreño te debemos considerar.

Contesto Octavio: -Razón llevas cuanto comentas, y bien dices que debemos programar salidas más frecuentes para ir conociendo en profundidad lo que esta antigua ciudad contiene de interés. Que no es poco.

Respondió Cesar: -Que es antigua ya te lo digo, y toda la  provincia tiene sitios encantadores, algunos de los cuales ya conocemos y otros que hay por conocer; pues esta ciudad está vestida de lujo por sus bellos monumentos que rezuman historia por todos sus costados-

Continuó su disertación Cesar: -Desde niño me enseñaste a querer a esta tierra mía donde nací y tuya de adopción; y así como dices con frecuencia, que tenemos que amar a la patria chica y aún más a la grande, no comprendo cómo hay gentes que les dé vergüenza manifestar el amor a España y a enarbolar su bandera; y algunos con intención perversa de separarse, ignorando los oscuros motivos, y esgrimen con mucha soberbia sus derechos históricos y su diferenciación sobre los demás-

Octavio contestó: -Cesar, a lo largo de la historia de la humanidad siempre ha habido individuos capaces de vender su alma al diablo, incordiando a los ciudadanos y tergiversando la verdadera historia de sus pueblos, creando situaciones límites con tal de medrar y conseguir honores y gloria-

-Y yo pregunto: ¿Por qué Guadalajara no podía pedir ese efecto diferenciador que otros proclaman, quizás con menos mérito histórico?  Nuestra ciudad en el año 2010 celebró el 550 aniversario desde que adquirió el título de ciudad, otorgado  en 1460 por el rey Enrique IV, pues era hasta entonces Villa de Guadalajara. Significando más aún, pues yo  he leído que en el año 1085, Alvar Fáñez de Minaya a las órdenes del rey Alfonso VI conquistó el reino de Toledo a los moros, y muy en particular nuestra ciudad, llevando en su escudo dicho personaje épico montado a caballo, en honor a su figura por la importancia que tuvo en la historia de Guadalajara-

-Guadalajara es una ciudad muy significativa en la historia de Castilla y de España. Ha tenido gran valor estratégico desde la más lejana antigüedad de los pueblos de la península ibérica, al estar situada en la confluencia de caminos de la España atlántica a la mediterránea. Y su fundación, como suele decirse, se pierde en la noche de los tiempos-

-Parece ser fueron los carpetanos los primeros pobladores, a orillas del río Henares con su primer asentamiento bajo el nombre de Arriaca. Posteriormente sufrió la ocupación romana, y quedó su población incorporada a la importante vía de comunicaciones del imperio romano entre Mérida y Zaragoza.-

-Después fueron los pueblos nórdicos los que la enmarcaron dentro de la Hispania visigoda, cuya capital estaba situada en los límites de la actual villa de Zorita de los Canes, en la parte suroeste de la provincia de Guadalajara. Donde existe el Parque Arqueológico de la ciudad visigoda de Recópolis-

-Y posteriormente en el siglo VIII sufrimos la invasión del dominio islámico, que dejó fuerte influencia en la capital hasta que fue liberada por el ya citado personaje Alvar Fáñez de Minaya. Han quedado algunos monumentos de ese largo tiempo de dominación: el puente sobre el río Henares, la construcción  de la actual Concatedral de Santa María,  la antigua mezquita, y restos de la muralla que bordeaba la ciudad, del alcázar y puertas de entrada.

Octavio quedó emocionado por los conocimientos de su nieto sobre  la ciudad, pues siempre había tenido predisposición por la historia en su amplio concepto, y por ese camino del conocimiento enfilaba su carrera universitaria.

Llegaron con tiempo suficiente al complejo deportivo de la Fuente de la Niña. Cesar se dirigió al lugar de la concentración y Octavio a las gradas para ver el encuentro.

Fue emocionante para nuestros personajes, pues el equipo de Cesar venció, no sin dificultades a los contrincantes.

Poco tiempo después estaban de regreso y ahora aceleraban el paso para no demorarse y llegar lo antes posible para el almuerzo.

Cesar insinuó que en la tarde tenía cita con sus amigos para ver a un conjunto musical que actuaban en una famosa discoteca de la ciudad. Su abuelo aprovechó la ocasión para comentarle: -Cesar, ya eres un mozo criado en las libertades de tu tiempo. Acostumbrado a buscar ocasiones de mucha diversión, pero no debes de olvidar los buenos principios que hacen olvidar las malas inclinaciones, ya que la mocedad trae consigo caer en ciertos vicios, y muchos pueden ser inducidos por quienes dicen ser tus amigos. Con facilidad se tropieza, y habrá muchas ocasiones que se ofrecen  en cada paso. Evita tener que preguntarte “¿Quién me ha metido en esto, cuando yo estaba feliz con una vida sencilla, caminando por el sendero del bien, querido por mi familia y sustentando mi honor ante la sociedad, con el propósito de terminar felizmente mis estudios?”

Contestó Cesar con cierta acritud: -Ya estás abuelo con tus sermones, pues no tienes que preocuparte que yo sé bien lo que hago y mis amigos son buenas personas, ya que no todos los jóvenes somos diablos-

Octavio insistió:-No te enfades conmigo, pues cuanto te recomiendo lo hago con mis mejores sentimientos hacia ti; y no ignoro que la juventud tiene la fuerza, pero tú no olvides que la senectud goza de la prudencia y de la experiencia-

Los temas quedaron zanjados y durante buen rato iban los dos pensativos y meditabundos hasta que llegaron a casa a tiempo del almuerzo.

Madrid, Noviembre de 2015                                  Eugenio