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Algo sobre mí

Algo sobre mí

Empleado de banca jubilado, amante de la música y la literatura, la naturaleza y las humanidades. Nacido en Guadalajara y conocedor ferviente de la provincia. Actualmente con residencia en Madrid, después de un largo peregrinar por diversas ciudades en razón a mi profesión; que ahora con ilusión trato de vivir esta nueva aventura, pues siempre he creído que la providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.

01 julio 2026

EL IMPERIO SON ELLOS. LOS CIUDADANOS SIERVOS

 

Disfruto del espectáculo de la naturaleza, y cada vez observo con mayor desdén las cosas humanas, manejadas, por no decir manipuladas, por los que dicen actuar siempre por el bien de su país.

¿Por qué me voy afligir, yo, sencillo ciudadano, al que solo le demandan cada cuatro años participar en emitir un voto, que es motivo de descarada disfunción sobre mi verdadera intención, ya que cada cual de los personajes que intentan gobernar lo interpretan a su libre albedrío?

Resulta difícil comprender lo que algunos han conseguido por simple y estúpido azar. Mas entre el éxito y el fracaso suele haber escaso trecho, y así, quienes lograron lo que nunca imaginaron pronto descubren que la suerte o el destino pueden volverse esquivos; reflejándose hasta donde la gente por su aprecio o desprecio les quiere ver, como un ejército derrotado que combate mientras se deshace poco a poco hasta comprender que todo fue, en realidad, un espejismo.

Salieron a escena con mucho énfasis, camelando a unos y a otros con su cargada retórica, la palabra fácil, el engaño; reiteradas ensoñaciones que a los humanos gusta escuchar, en especial cuando se trata de atacar a las clases privilegiadas, las castas, con las que al tiempo quieren emular por su personal bienestar. Su mundo está despareciendo como ha ocurrido con aquel muro que cayó en el siglo pasado por arcaico y trasnochado, que solo unos pocos pueblos se resisten a caer.

Se podía considerar bienaventurados aquellos que gozan de buenos sentimientos para la gobernanza de los ciudadanos; y llorar por ellos y sus sacrificios. Pero llorar por quien no es nada, es necedad.

Y nada es quien solo mira por sus propios intereses o los del partido que le sustenta; y no por el bien común, que así se suele interpretar por los que generalmente acudimos a la llamada de las urnas, ingenuamente pensando en el bien hacer de los que esperamos nos representen, pues los intereses espurios se encargan de desvirtuar las buenas intenciones de los votantes.

La buena situación de que disfrutan, es lo que les priva y encanta con atractivo deleite: dinero, prestigio y poder. Muchos han sido y aún lo son, a los que mira la ciega codicia del género humano. Han sucumbido a la felona tentación, desertando de sus principios. Y sus ilícitas acciones motivan mucho descrédito en la tarea de algunos políticos y de sus partidos.

Por todo ello,  creo que es de urgente necesidad  combatir por todos los medios  la desgraciada  corrupción. Y que los culpables cumplan de verdad el castigo de sus delitos.

Mientras tanto, causa tristeza y escaso consuelo contemplar los delitos que con demasiada frecuencia se producen, y los lentos procesos para hacer justicia de tanta maldad y pillería; y por el daño que han causado a los políticos en general, decreciendo la credibilidad que de ellos tienen los ciudadanos.

Se dice que las grandes lecciones de heroísmo solo se encuentran en la fortuna adversa. Los personajes que aspiran a la gobernación de este sufrido País, llevados por sus peculiares formas de ser –personalismo desmesurado, sobrados de mucha altivez y singular odio mutuo-, con menoscabo de los verdaderos intereses por los que realmente los ciudadanos esperamos. Han olvidado que somos los gobernados quienes pagan sus magros emolumentos y otras singularidades, por lo que deberían tener más consideración, y menos aprecio por su desmedido  afán de mantenerse en sus posiciones de poder. Así pues, sus lecciones de heroísmo podían practicarlas en otros campos de la vida.

Y como un dechado de fidelidad, los corifeos y seguidores; bien adiestrados y sin fisuras aceptan las directrices emanadas por el “alto mando”, aunque discrepen en lo personal, que de todo habrá. Pero en ello va el mantenimiento del cargo, que es lo que importa. Quienes por una veneración obsequiosa a sus amos políticos, consumen su vida en una esclavitud voluntaria. Así es la democracia de los partidos, neutralizando la voluntad del individuo. Distinto sería si las votaciones fueran secretas ¡oh no!

Generalmente se afirma, que suelen ser grandes los hombres y mujeres en su acción por el bien común, pero ¿cómo lo podemos saber si las circunstancias políticas establecidas no les brindan la ocasión de mostrar sus virtudes, al estar alejados de los ciudadanos a los que en teoría representan?

Como en unos juegos olímpicos, sus jefes de fila se lanzan a la competición, pero no consiguen la victoria. Ninguno renuncia a su particular medalla, y algunos sin experiencia, necesaria para el conocimiento propio; pero todos buscan la ocasión para que brille su virtud, que en algunos se ha extinguido en la oscuridad.

Les cuesta reconocer sus fracasos y apartarse dejando paso a otros en el juego político -que nadie es imprescindible para cualquier acción en la vida-. Pues hay otros mundos donde proyectar las capacidades humanas. Que, si en esta faceta se fracasa, en otras  puede descubrirse una eminente persona.

Ante negros augurios, unos y otros siguen enzarzados en disputas sibilinas, como en el cuento, entre si son galgos o podencos, no atisban los nubarrones que amenazan a los ciudadanos, cuando éstos les sugieren angustiados que se pongan las “pilas” para capear el temporal, que se avecina como galerna peligrosa que puede llevar a la deriva esta gran nave llamada España. 

Que lo importante es saber hasta dónde alcanzan las fuerzas de cada uno y el verdadero conocimiento de la sabiduría. En muchas situaciones de la vida, la verdad y  la sencillez  forman la mejor pareja. Por eso no es extraño que las grandes personas sean sencillas, sin ampulosidades ni artificios. Pues bien dice el refranero: “más vale sencillez y decoro, que mucho oro”.

Y el Jefe del Estado, ¿no debería estar facultado por la Constitución para ser más activo, por el bien del País, en situaciones como la que estamos viviendo, cuando los políticos no son capaces de resolver?

¡Lástima el tiempo perdido, del que se presta a la aventura y el de los que asistimos al lamentable espectáculo, con mucho desafecto, tedio y desdén, y con un gran cabreo! Pues hoy los ciudadanos atravesamos momentos difíciles, y vivimos desasosegados e inquietos por las incertidumbres que nos rodean, y por los males que nos acechan.

 

P.D. El que cierra la puerta a los deseos de la codicia, más fácil le será conseguir la felicidad y dicha en su vida, que no hay más alta virtud que la honestidad y la prudencia. León Tolstoi

Eugenio

Madrid, Julio 2026              

    

      

03 junio 2026

VIAJE POR EXTREMADURA

 


De la noche lluviosa había  nacido un amanecer con rocío fresco. A lo lejos se oía suavemente el carrillón del antiguo reloj situado en la torre  del Ayuntamiento de Guadalajara, la capital alcarreña.



Daba las ocho de una mañana tibia de nubes y cielo azul. Todavía se apreciaba una bella luna llena, que relucía como una gran bola de plata y el destello estelar que se perdía por el paso de las nubes. Con una suave brisa que animaba a abrigarse, pero no obstante  anunciaban una mejoría en el curso de las próximas horas.

Era la primavera, a primeros del mes de mayo, y la climatología se estaba comportando con ciertos altibajos, alternaba con días lluviosos y cielos espléndidos de sol radiante, con resultado de campos y jardines bellos, floridos y hermosos.

Aquella familia alcarreña, ejemplo de corazones nobles, y espejo de honradez, almas inquietas y amantes de viajar,  especialmente por tierras alcarreñas, y también por otros lugares de la geografía española, donde encontraban mucho placer por conocer la diversidad de sus gentes, costumbres y lugares idílicos que mucho tenían por descubrir.  

A gala tenían mantener fuerte unión entre todos ellos, como signo de buena ventura, y fin primordial de  estar siempre en paz y armonía, pues para ellos la entidad familiar era sinónimo de un bien natural que todo humano debe de potenciar, pues en ello, entendían,  se encuentra gran parte de la deseada felicidad.

 Se concentraron en una cafetería situada a pocos metros del famoso palacio del infantado, icono de la ciudad. Monumento que goza de gran riqueza arquitectónica, con un gran museo de arte; y en él se escribieron acontecimientos importantes de la historia de España.




Habían proyectado nuevo viaje por tierras de Extremadura, concretamente en la comarca de La Vera.

Tenían reservada la estancia, durante cuatro días, en una casa rural situada a unos dos kilómetros de la villa de Cuacos de Yuste, en pleno campo, donde la naturaleza explosionaba con un verdor extraordinario, rodeados de una frondosidad de infinitos  huertos y árboles frutales, destacando los famoso cerezos de la comarca.


En la zona se encuentra el famoso Monasterio de Yuste, donde el rey Carlos V decidió retirarse los últimos días de su vida.

Después de desayunar partieron para el destino  proyectado, a 285 kilómetros de distancia. Llegaron a la casa rural concertada al medio día, y después de ubicarse los nueve componentes de la familia que habían decidido por el viaje, pues dos restantes no pudieron hacerlo por diversos compromisos, decidieron conocer los alrededores de aquel lugar idílico que se prestaba de una gran belleza natural, y disfrutaron plenamente bajo un sol radiante primaveral.

Al rato ya estaba preparando el maestro parrillero y las féminas ayudantes, el primer almuerzo de las deseadas vacaciones.



En la tarde, se acercaron a visitar la villa de Cuacos. Y del rico entorno natural que rodea la localidad, pues se trata de uno de sus puntos fuertes; y se entiende que el rey Carlos V escogió sus alrededores, el Monasterio de Yuste, como lugar para descansar y retirarse los últimos días de su vida. De hecho Cuacos de Yuste ha sido declarado como Conjunto Histórico Artístico.



Cuenta una leyenda histórica sobre aquella villa con el Emperador y  su hijo bastardo llamado Jeromín, que viajando este a Yuste de la mano de sus tutores para ver al Emperador, descubre que sólo es un anciano y siente compasión por él. Cuando la muerte del Emperador acaece  al poco tiempo, la tutora del niño se reprime en contar que él es hijo del rey.

Visitaron la distinguida Plaza Mayor porticada, que es considerada la más grande la comarca de la Vera, y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, monumento de interés cultural, que goza de un  magnífico órgano del siglo XVI, realizado en Amberes y traído del Monasterio de Yuste.




Otro lugar digno de visitar, y así lo hicieron nuestros personajes, es la casa de Don Juan de Austria o la casa de Jeromín, hijo del Emperador y de Doña Bárbara Blomber, donde vivió con su mayordomo.



Admiraron otras dos preciosas plazas, la de España, parcialmente porticada, y la de la Fuente de los Chorros, de singular belleza.



La significación de su distinguida naturaleza obedece a las aguas del río Tiétar y de varios arroyos procedentes de las cercanas montañas, pues se trata de la comarca que registra mayores precipitaciones de lluvia durante buena parte del año.

Al día siguiente realizaron visita a la villa de Jarandilla de la Vera, que tiene larga historia, especialmente porque en ella pasó varios meses el Emperador, en el palacio de los Condes de Oropesa, actualmente convertido en Parador Nacional, hasta que le construyeron el Palacio de Yuste, adosado al Monasterio del mismo nombre.


También en esa villa residió su citado hijo bastardo: Jeromín,  que pasó a llamarse Don Juan de Austria, después de la muerte del Emperador, y sería el artífice de algunos de los más grandes éxitos del imperio más extenso de la época, siglo XVI, por ejemplo la célebre batalla de Lepanto, en la que también participó el inmortal escritor Miguel de Cervantes y Saavedra.

Destaca la importancia de este capítulo de la Historia de España, pero especialmente lo que se distingue de esta notable villa de Jarandilla de la Vera, es el agua y la relación del ser humano con ella, que está enmarcada por dos cursos fluviales que nacen de la Sierra de Gredos: Jaranda y Jarandilla.



Ambos cauces riegan impresionantes parajes naturales y muchas huertas, y campos de cultivo que rodean la población, donde se producen, por ejemplo, los pimientos con los que se elabora el delicioso pimentón de la Vera.



Nuestros personajes, después de visitar el distinguido parador, donde  tomaron un refrigerio, y también fueron hasta la Iglesia de Santa María de la Torre, construida sobre una peña entre los siglos XII y XIII, en la que destaca su capilla Mayor.

En la tarde hicieron una ruta por una de las muchas gargantas existentes por aquella zona, la llamada garganta del Jaranda, donde lo salva una magnífica construcción del puente medieval llamado del Parral, por el que pasó el Emperador, en el año 1557 hacia el Monasterio de Yuste.



Aprovecharon también para refrescarse en uno de los estanques naturales que se forman en el entorno, que se convierten en zonas de baño de la comarca de la Vera.


Al tercer día de su estancia por aquella encantadora tierra, habían reservado visita para conocer el Monasterio de Yuste, y la estancia particular que habían habilitado para el Emperador, donde pasaría los últimos días de su vida.



Puntuales fueron nuestros protagonistas a la hora indicada que les habían asignado para la visita del Monasterio de San Jerónimo de Yuste, mundialmente conocido por ser la última morada del Emperador Carlos V, y está integrado en el Patrimonio Nacional. En la actualidad es la sede de la ceremonia de entrega del Premio Europeo Carlos V en un acto que preside S.M. el Rey de España.



Está situado en un entorno privilegiado, que incluye itinerarios naturales: la visita al Monasterio y a la Casa Palacio, la Iglesia y los claustros Gótico y Renacentista.

Recorrieron con mucho deleite, durante gran parte de la mañana, todo el magnífico conjunto arquitectónico del Monasterio, y especialmente la casa palacio aledaña al Monasterio “Cuarto Real”, que fue construido  en los años 1554/55, según las instrucciones del Emperador. Destacando su sencillez y la lógica distribución para un retiro religioso, situado junto al altar de la iglesia, bajo el cual el Emperador pidió ser sepultado, y de donde su hijo el rey Felipe II ordenó trasladar los restos al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.



Mereció especial admiración el Claustro Gótico, del siglo XV, el espacio más antiguo que se conserva del Monasterio; y asimismo el llamado Claustro Renacentista, también llamado monacal, de planta cuadrada y de mayor número de elementos decorativos; y los extraordinarios jardines que completan una visita de encanto, por la cultura casi idílica que alcanza aquel lugar y su entorno de extraordinaria vegetación,  pues su conjunto envuelve al visitante de una  singular emoción por la armonía de la naturaleza y la historia concentrados en aquellos lugares tan especiales.



Al siguiente día habían decidido visitar la villa de Losar de la Vera, en la zona norte de la comarca, que se distingue, especialmente, por sus esculturas verdes extendidas por toda la población inundando jardines, con una simetría casi mágica, sobre arbustos  en formas caprichosas cuyas creaciones parece sacadas de una fábula real, creando podas convertidas en arte, que hacen la delicia del visitante, donde se encuentra un mosaico natural de originalidad única, y las esculturas verdes decoran una floreciente y original villa, que se convierte  en seña de identidad, orgullo colectivo y reclamo nacional e internacional.






En las inmediaciones se encuentran varias gargantas por las que se deslizan aguas cristalinas e impetuosas, que provocan impresionantes pozas y estanques naturales, que hacen la delicia para el baño de los nativos y visitantes. Por allí pasaron nuestros personajes una mañana muy entretenida.



 

Y por la tarde fueron a darse un baño en las aguas cristalinas de la piscina natural El Lago, término de Jaraíz de la Vera, cercano de la casa rural donde se encontraban. Aquella amplia y hermosa piscina se prestaba como lugar ideal para disfrutar de una tarde soleada. Es la mayor piscina natural de la comarca de la Vera, y una de las más visitadas.





En la noche disfrutaron de una velada poética y musical a cargo de dos ingeniosos componentes de aquella familia, que siempre amenizaban con sus graciosas composiciones, uno al son de guitarra, y otro como cantautor, sobre temas de la actualidad, muy del agrado de todos por la singularidad e ingenio que demostraban.


El día final de sus vacaciones por aquella encantadora comarca de La Vera, la dedicaron, los más atrevidos, a realizar una ruta por las gargantas  en la zona de la villa de Guijo de Santa Bárbara, al norte de la Comarca de La Vera, para disfrutar de los diversos charcos naturales y la caída vertiginosa de sus aguas cristalinas, en lugares agrestes de mucho encanto, donde la naturaleza virgen se manifiesta de una belleza extraordinaria.



P.D. La posibilidad de realizar un sueño, es lo que hace que la vida sea interesante. Solo una cosa vuelve un sueño imposible: El miedo a fracasar. Paulo Coello.

Junio 2026

Eugenio