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Algo sobre mí

Algo sobre mí

Empleado de banca jubilado, amante de la música y la literatura, la naturaleza y las humanidades. Nacido en Guadalajara y conocedor ferviente de la provincia. Actualmente con residencia en Madrid, después de un largo peregrinar por diversas ciudades en razón a mi profesión; que ahora con ilusión trato de vivir esta nueva aventura, pues siempre he creído que la providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.

19 septiembre 2026

PARQUE NATURAL ALTO TAJO/MOLINA DE ARAGON


Octavio se encontraba preocupado por los tristes acontecimientos que últimamente acaecían por nuestro País. Especialmente por los terribles fuegos que se iniciaron en la comarca norte de la tierra alcarreña, zona que conocía por haber visitado en compañía de su querido nieto Cesar, con motivo de los viajes que realizaban juntos por la provincia.

Fuegos, posteriormente acrecentados por su magnitud y tragedia, los habidos en la provincia limítrofe de Madrid, y también en otras  provincias españolas. Como si un maleficio quisiera dejar en cenizas nuestra atribulada España.

Asimismo, tampoco olvidaba la tragedia de la Dana en la Comunidad Valenciana; y la sufrida en el accidente ferroviario en la tierra andaluza; así como del famoso apagón que sufrió toda la península ibérica. Todos, cuyas causas todavía siguen investigadas,  Destacando también el lamentable flujo de inmigrantes, que han invadido nuestras fronteras, especialmente en Ceuta. Y los sufridos ciudadanos pendientes de conocer las responsabilidades pertinentes, que no todo se debe atribuir a los fines del destino.

Sentía necesidad de comentar con Cesar, todo ello y otras circunstancias,  pues últimamente tenía menos relación con él, después de llevar a cabo su enlace matrimonial en plena primavera, renovando su vida después del compromiso que tenía con mucha ilusión y esperanza en conseguir nuevos horizontes en compañía de una dulce y hermosa dama alcarreña, por la que estaba profundamente enamorado.

Los fastos matrimoniales se celebraron en el mes de Mayo, que no obstante, por razones económicas, lo tenían programado para el mes de Julio, aprovechando los dos, su paga extraordinaria del verano. Pero el abuelo Octavio colaboró económicamente para que se realizara en plena primavera, que era la fecha que ellos verdaderamente deseaban.

Los había invitado a almorzar en un restaurante de la ciudad, junto a los padres de ambos.

Y ya en el pequeño apartamento, donde el joven matrimonio tenía su residencia, habían invitado a merendar a la familia.

En un momento aparte con Cesar, y su reciente esposa, el abuelo Octavio, manifestó su preocupación, porque estaba atribulado con la deriva de los asuntos que estaban acaeciendo en  nuestro País, sin que nadie se sintiera responsable, como si las cosas ocurrieran por azar del destino,  o por culpa de los demás, sin asumir crítica alguna.

Su nieto Cesar, le consolaba, diciéndole que al no estar en sus manos la resolución de las cosas, mejor no preocuparse, que tan poco iba a arreglar el mundo por estar atribulado.

-Mejor abuelo, piensa, que pasado el tiempo de luna de miel que estoy viviendo con mi querida Lucía, vamos a programar un posible viaje por tierras del Parque Natural del Alto Tajo en Molina de Aragón, que hace tiempo lo tenemos algo abandonado.

-Cuanto te agradezco Cesar, tus buenas intenciones, pero como final de la conversación, que no quiero aburrirte, no pudo olvidar la famosa frase del sabio griego Homero, en su obra La Odisea:

“Son ellos mismos, por su insensatez, se procuran dolores que no les estaban destinados”

En esta cita de La odisea, Homero hace una reflexión, por medio de las palabas del dios Zeus; en la asamblea de los dioses sobre la responsabilidad personal y con la que tienen los humanos de culpar a los dioses de sus desgracias, y Zeus en su reflexión se centra en que no todas las desgracias se pueden atribuir al destino, sino que en ocasiones se deben a sus propias decisiones. Ya que el hombre tiene libertad para actuar como desee, también debe tener la responsabilidad de asumir las consecuencias. Si decide dejarse llevar por la ambición o la falta de prudencia, se arriesga a sufrir los embates del destino.

-Y te añado la frase del célebre investigador, Ramón y Cajal “Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de provecharlo como un aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia¨.

Aprovechando la buena disposición de su nieto, para seguir realizando salidas turísticas por la provincia de Guadalajara, Octavio, se dirigió  al joven matrimonio: “Como Laura sabe de nuestras aventuras por la provincia, ahora desearía que ella participe con nosotros en una salida hacia un sitio encantador, pues tengo entendido que también le gustaría conocer lugares idílicos de nuestra querida tierra, que tenía proyectado desde hace tiempo y lo dejé aparcado  con motivo de vuestra aventura matrimonial”.

Ella asintió favorablemente, por lo que el abuelo Octavio siguió contando su proyecto.

-Creo tenéis noticias sobre el Geoparque Mundial de la Unesco, Comarca Molina-Alto Tajo, reconocido por ser el primero y único de Castilla La Mancha, y el más grande de España, que es un tesoro natural de la provincia de Guadalajara, con más de 4300 kilómetros cuadrados, y abarca a 77 pueblos,  algunos de los que ya conoce Cesar, por nuestros viajes de turismo que hemos realizado, y tenía pensado pasar un fin de semana en una zona concreta del referido Parque Natural.



- Me refiero a uno de los territorios de naturaleza en estado puro, surcado por bellísima red de cañones y gargantas, que pone a nuestro alcance una prodigiosa diversidad biológica de belleza singular.



-En esta ocasión, en la zona de las poblaciones: Villar de Cobeta, Olmeda de Cobeta, Huertahernando, Huertapelayo y Buenafuente del Sistal. En esta última villa está ubicado el histórico y famoso Monasterio Cisterciense, que toma el nombre de la población. Y en sus instalaciones, estimo reservar residencia para dos noches de fin de semana, pues las religiosas que  todavía lo mantienen, regentan una hospedería anexa, para quienes buscan un retiro de tranquilidad.

Al fin decidieron proyectar salir de turismo, por donde había sugerido el abuelo Octavio, en el siguiente fin de semana, próximo a los albores del otoño, cuando se presta la naturaleza con mucho esplendor por aquella comarca del Señorío de Molina de Aragón y Alto Tajo, y la climatología atenuada de los fuertes calores que últimamente venían padeciendo.



Habían reservado estancia para dos noches en la Hospedería del Referido Monasterio de Buenafuente del Sistal, lugar idílico, situado en un valle cercano del río Tajo, rodeado de frondosos bosques de pinares, sabinas y formaciones rocosas. Emplazamiento aislado y recogido, que refuerza desde hace siglos su carácter espiritual y contemplativo. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XII, que fue fundado por canónigos de San Agustín.



En 1245 se consolida como monasterio femenino cisterciense, y desde entonces hasta la actualidad, el referido monasterio ha permanecido habitado ininterrumpidamente por la referida comunidad religiosa. Convirtiéndose en una comunidad monástica viva.

El conjunto monacal está formado por iglesia románica, las dependencias de clausura y una hospedería destinada a la acogida histórica de visitantes, cuya fama  es extendida a nivel nacional e internacional.

Uno de los elementos más singulares del monasterio es el manantial que brota en el interior del templo, en uno de sus muros, dentro de una hornacina, por lo que de esta fuente toma el nombre del monasterio, y a ella se le atribuyen propiedades salutíferas desde la  Edad Media. La tradición recoge la curación en 1242 del infante Don Alfonso, hermano del rey Fernando III el Santo, después de beber de sus aguas.

El monasterio conserva elementos arquitectónicos de gran interés, como la portada románica exterior, y otra portada románica interior que da acceso al claustro. Destaca también la talla del Cristo de la Salud, vinculada históricamente al manantial, que sigue siendo objeto de devoción y rogativas en momentos de dificultades, tanto para la comunidad como para los fieles.



En definitiva, un monasterio vivo donde el agua, la piedra, el entorno y el silencio llevan ocho siglos marcando el rito de la vida.

Cuando se enteró Cesar, de la decisión de su abuelo reservar estancia en aquel sagrado lugar, de forma jocosa le preguntó: “Abuelo no pretenderás que hagamos votos espirituales”.

-No Cesar, también es bueno tener nuevas experiencias, en lugares singulares, donde  puedes aprender y obtener  impresiones desconocidas sobre el comportamiento humano e interactivo con gentes de otros lugares, especialmente de carácter religioso, sin alterar los principios de cada uno; apartados del mundanal ruido, en un entorno de gran belleza natural.

-Espero que los dos tengáis un buen recuerdo de este viaje, pues tengo entendido de la gente que por allí ha pasado que han quedado satisfechos, especialmente por la sana y sencilla atención que se recibe.

Nuestros personajes partieron hacia el destino que habían proyectado días pasados, en un fin de semana  próximo a los albores de otoño, cuando el clima se muestra más agradable, y los paseos se hacen más llevaderos.

Habían madrugado para desayunar en el área del 103, de la A-2, con destino a la villa de Buenafuente del Sistal, situada a 120 kilómetros de la capital, con una población de 13 habitantes, en cuyo lugar se encuentra la hospedería del citado monasterio.

Después de haber sido recibidos con mucho agrado y dejando las bolsas que habían llevado  para pasar las dos noches reservadas, salieron a conocer aquella pequeña localidad, que pertenece al término municipal de Olmeda de Cobeta. Su principal monumento es referido al histórico Monasterio que toma su nombre. El que visitaron con gran admiración de cuanta riqueza histórica contenida  a través de los siglos.

También pasearon por los alrededores, que guardan un cierto encanto, por tratarse de un enclave de belleza natural, que constituye uno de los grandes atractivos culturales y espirituales del entorno.



Por la tarde, después de haber descansado un rato de siesta, decidieron visitar la villa de Olmeda de Cobeta, de unos 100 habitantes. En el corazón del Alto Tajo, rodeada de bosques y barrancos, que goza de unos paisajes privilegiados de naturaleza salvaje.


Visitaron la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol. El paisaje que rodea la villa es uno de sus mayores recursos turísticos, situado en las inmediaciones del Parque Natural del Alto Tajo. La proximidad del Monasterio Cisterciense aporta una dimensión histórica singular, además de las diversas rutas por caminos forestales que hacen la delicia de los andarines que se prestan a descubrir la plena y singular naturaleza de su entorno.



Al día siguiente visitaron la pequeña villa de Villar de Cobeta, cercana a la de Buenafuente del Sistal, situada en una zona rodeada de exuberantes riquezas paisajística, destacando el famoso enclave que conforma el legendario Castillo de Alpetea, altísima atalaya rocosa que surge entre los bosques que bordean el río Tajo. Mirador excepcional desde donde se aprecia el impresionante espectáculo de gran parte de aquella bella comarca.





Nuestros personajes subieron en su automovil hasta aquel idílico lugar, siguiendo la indicación de un cartel de madera que indicaba el camino a seguir hacia el llamado castillo de Alpetea, que acababa en una pequeña rotonda, donde pudieron estacionar el vehículo.

La zona se conoce como castillo de Alpetea, pero no existe tal castillo. Algunas leyendas sitúan uno antiguo del siglo X. Solo se aprecia una gran forma rocosa que vista desde lejos parece un castillo. Durante la Guerra Civil Española hubo una posición fortificada para controlar el Puente de San Pedro, testigo de las refriegas entre Requetés y Republicanos por el dominio del puente en la confluencia de los ríos Tajo y Gallo. Donde se aprecia dos ejemplos de nidos de ametralladoras en buen estado de conservación.


Nuestros personajes también se admiraron de la vista del vuelo de los buitres leonados y alimoches alrededor de los nidos extendidos por la alta zona rocosa.

En la mañana del domingo visitaron la villa de Huertahernando, municipio de 51 habitantes. Está situado sobre un elevado cerro, rodeado de bosques de encinas, pinos, sabinas y enebros. Su término está bañado por el río Tajo, por donde nuestros personajes realizaron una ruta, donde sintieron el dulce placer de encontrarse en lugares de encanto, respirando aire puro y hasta se refrescaron en las serenas y cristalinas aguas del río Tajo.



Al regreso visitaron la bonita iglesia parroquial, de una sola planta, en cuyo altar mayor se encuentra la imagen de la titular, la Purísima Concepción, y se entra a la iglesia a través de un pequeño pero distinguido pórtico.

También observaron con mucho interés la fuente pública con abrevadero, mandada construir por el Rey Carlos III.

Cuenta la historia, que a principios del siglo XIX, Huertahernando adquirió protagonismo, cuando la Junta de Gobierno de Guadalajara, tuvo una reunión en este lugar, además de organizarse la división de milicias del Empecinado, que tenía mucha actividad por aquellas tierras. En marzo de 1811 el general francés Hugo, padre del eminente escritor Víctor Hugo, atacó el municipio, que fue incendiado y la población  saqueada  por las tropas francesas, en conflicto con las españolas.





 Por la tarde, después del almuerzo, y ya de regreso a la capital de Guadalajara, decidieron acercarse a la pedanía de Huertapelayo, cuyo origen data de 1316. Está rodeada por un bello paisaje, con presencia de zona rocosa, por donde trascurre el río Tajo, entre impresionantes cañones. Entre su patrimonio cultural destaca el portillo y el retablo barroco de la iglesia primitiva, Santa María Magdalena; y el puente de la Tagüenza, sobre el río Tajo. El puente tiene un solo arco, construido en el siglo XIX, aunque fue volado parcialmente durante la Guerra Civil, y posteriormente reparado. Por él pasaron los antiguos gancheros, transportando sobre el río los maderos con destino final en Aranjuez.



Es este un lugar de partida para cualquier excursión o práctica deportiva, desde donde se observa una espectacular panorámica, de una gran cresta caliza que flanquea la población. Desde lo alto las vistas son increíbles.



Al atardecer, cuando el sol declinante de iba perdiendo entre las crestas de las montañas colindantes, decidieron regresar a Guadalajara. Y en esos momentos el abuelo Octavio requirió de su nieto Cesar y de su esposa, la impresión que habían tenido del viaje turístico.

-Abuelo, la verdad es que ha sido un viaje original, algo distinto de los anteriores viajes que hemos vivido los dos, al estar hospedados en esta ocasión en la hospedería de un Monasterio. Y recuerdo, que ya insinuaste, en otro viaje realizado hace mucho tiempo  por aquí, siendo un jovencito que estaba remontando la dulce colina de la juventud, la intención de pasar un fin de semana entre cánticos gregorianos, lejos del mundanal ruido de la ciudad, y te contesté que me apetecía estar mejor en un botellón con mis amigos.

-Pero al fin he deseado complacerte por el cariño que te tengo, y confieso sinceramente que ha sido una buena experiencia. Además, por haber acertado en visitar estos nuevos lugares que guardan mucho encanto.

Lucia, que estaba muy atenta de la conversación, dijo: -Yo nunca había estado en la hospedería de un centro religioso, pero puedo atestiguar que ha sido una divina experiencia, y no lo digo en broma, pues lo recodaré siempre con mucho agrado, por el exquisito trato recibido, por el buen ambiente que se ha respirado. Y las monjitas que nos han atendido que son encantadoras. Y por supuesto, las poblaciones visitadas, junto a la extraordinaria naturaleza de estos lugares que yo desconocía. Me ha resultado un maravilloso viaje.

 

Eugenio

Septiembre 2026 

                                                                                                                                

 

 

 

         

01 julio 2026

EL IMPERIO SON ELLOS. LOS CIUDADANOS SIERVOS

 

Disfruto del espectáculo de la naturaleza, y cada vez observo con mayor desdén las cosas humanas, manejadas, por no decir manipuladas, por los que dicen actuar siempre por el bien de su país.

¿Por qué me voy afligir, yo, sencillo ciudadano, al que solo le demandan cada cuatro años participar en emitir un voto, que es motivo de descarada disfunción sobre mi verdadera intención, ya que cada cual de los personajes que intentan gobernar lo interpretan a su libre albedrío?

Resulta difícil comprender lo que algunos han conseguido por simple y estúpido azar. Mas entre el éxito y el fracaso suele haber escaso trecho, y así, quienes lograron lo que nunca imaginaron pronto descubren que la suerte o el destino pueden volverse esquivos; reflejándose hasta donde la gente por su aprecio o desprecio les quiere ver, como un ejército derrotado que combate mientras se deshace poco a poco hasta comprender que todo fue, en realidad, un espejismo.

Salieron a escena con mucho énfasis, camelando a unos y a otros con su cargada retórica, la palabra fácil, el engaño; reiteradas ensoñaciones que a los humanos gusta escuchar, en especial cuando se trata de atacar a las clases privilegiadas, las castas, con las que al tiempo quieren emular por su personal bienestar. Su mundo está despareciendo como ha ocurrido con aquel muro que cayó en el siglo pasado por arcaico y trasnochado, que solo unos pocos pueblos se resisten a caer.

Se podía considerar bienaventurados aquellos que gozan de buenos sentimientos para la gobernanza de los ciudadanos; y llorar por ellos y sus sacrificios. Pero llorar por quien no es nada, es necedad.

Y nada es quien solo mira por sus propios intereses o los del partido que le sustenta; y no por el bien común, que así se suele interpretar por los que generalmente acudimos a la llamada de las urnas, ingenuamente pensando en el bien hacer de los que esperamos nos representen, pues los intereses espurios se encargan de desvirtuar las buenas intenciones de los votantes.

La buena situación de que disfrutan, es lo que les priva y encanta con atractivo deleite: dinero, prestigio y poder. Muchos han sido y aún lo son, a los que mira la ciega codicia del género humano. Han sucumbido a la felona tentación, desertando de sus principios. Y sus ilícitas acciones motivan mucho descrédito en la tarea de algunos políticos y de sus partidos.

Por todo ello,  creo que es de urgente necesidad  combatir por todos los medios  la desgraciada  corrupción. Y que los culpables cumplan de verdad el castigo de sus delitos.

Mientras tanto, causa tristeza y escaso consuelo contemplar los delitos que con demasiada frecuencia se producen, y los lentos procesos para hacer justicia de tanta maldad y pillería; y por el daño que han causado a los políticos en general, decreciendo la credibilidad que de ellos tienen los ciudadanos.

Se dice que las grandes lecciones de heroísmo solo se encuentran en la fortuna adversa. Los personajes que aspiran a la gobernación de este sufrido País, llevados por sus peculiares formas de ser –personalismo desmesurado, sobrados de mucha altivez y singular odio mutuo-, con menoscabo de los verdaderos intereses por los que realmente los ciudadanos esperamos. Han olvidado que somos los gobernados quienes pagan sus magros emolumentos y otras singularidades, por lo que deberían tener más consideración, y menos aprecio por su desmedido  afán de mantenerse en sus posiciones de poder. Así pues, sus lecciones de heroísmo podían practicarlas en otros campos de la vida.

Y como un dechado de fidelidad, los corifeos y seguidores; bien adiestrados y sin fisuras aceptan las directrices emanadas por el “alto mando”, aunque discrepen en lo personal, que de todo habrá. Pero en ello va el mantenimiento del cargo, que es lo que importa. Quienes por una veneración obsequiosa a sus amos políticos, consumen su vida en una esclavitud voluntaria. Así es la democracia de los partidos, neutralizando la voluntad del individuo. Distinto sería si las votaciones fueran secretas ¡oh no!

Generalmente se afirma, que suelen ser grandes los hombres y mujeres en su acción por el bien común, pero ¿cómo lo podemos saber si las circunstancias políticas establecidas no les brindan la ocasión de mostrar sus virtudes, al estar alejados de los ciudadanos a los que en teoría representan?

Como en unos juegos olímpicos, sus jefes de fila se lanzan a la competición, pero no consiguen la victoria. Ninguno renuncia a su particular medalla, y algunos sin experiencia, necesaria para el conocimiento propio; pero todos buscan la ocasión para que brille su virtud, que en algunos se ha extinguido en la oscuridad.

Les cuesta reconocer sus fracasos y apartarse dejando paso a otros en el juego político -que nadie es imprescindible para cualquier acción en la vida-. Pues hay otros mundos donde proyectar las capacidades humanas. Que, si en esta faceta se fracasa, en otras  puede descubrirse una eminente persona.

Ante negros augurios, unos y otros siguen enzarzados en disputas sibilinas, como en el cuento, entre si son galgos o podencos, no atisban los nubarrones que amenazan a los ciudadanos, cuando éstos les sugieren angustiados que se pongan las “pilas” para capear el temporal, que se avecina como galerna peligrosa que puede llevar a la deriva esta gran nave llamada España. 

Que lo importante es saber hasta dónde alcanzan las fuerzas de cada uno y el verdadero conocimiento de la sabiduría. En muchas situaciones de la vida, la verdad y  la sencillez  forman la mejor pareja. Por eso no es extraño que las grandes personas sean sencillas, sin ampulosidades ni artificios. Pues bien dice el refranero: “más vale sencillez y decoro, que mucho oro”.

Y el Jefe del Estado, ¿no debería estar facultado por la Constitución para ser más activo, por el bien del País, en situaciones como la que estamos viviendo, cuando los políticos no son capaces de resolver?

¡Lástima el tiempo perdido, del que se presta a la aventura y el de los que asistimos al lamentable espectáculo, con mucho desafecto, tedio y desdén, y con un gran cabreo! Pues hoy los ciudadanos atravesamos momentos difíciles, y vivimos desasosegados e inquietos por las incertidumbres que nos rodean, y por los males que nos acechan.

 

P.D. El que cierra la puerta a los deseos de la codicia, más fácil le será conseguir la felicidad y dicha en su vida, que no hay más alta virtud que la honestidad y la prudencia. León Tolstoi

Eugenio

Madrid, Julio 2026