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Algo sobre mí

Algo sobre mí

Empleado de banca jubilado, amante de la música y la literatura, la naturaleza y las humanidades. Nacido en Guadalajara y conocedor ferviente de la provincia. Actualmente con residencia en Madrid, después de un largo peregrinar por diversas ciudades en razón a mi profesión; que ahora con ilusión trato de vivir esta nueva aventura, pues siempre he creído que la providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.

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05 febrero 2026

VACACIONES EN NAVIDAD POR LA ALCARRIA


Aquella encantadora familia de Guadalajara, estaba una vez más ilusionada con pasar unos días, en fin de año, como lo venía haciendo desde hacía tiempo por la comarca de la Alcarria Baja, concretamente se establecía en la bonita villa de Alocén, y desde allí extendían sus salidas turísticas por los alrededores  de aquella extensa comarca.


Previa a la salida, el veterano de los componentes de la familia, amante enfervorecido de su querida tierra, estaba planificando con sus dos amados y confidentes nietos, hembra y varón, para inducir a la familia a visitar lugares que todavía les quedaba conocer de aquella comarca de la Alcarria.

Aquel veterano viajero que empezaba a sentir nostalgia de tiempos pasados, y últimamente observaba disminuidas sus posibilidades físicas para afrontar con normalidad las salidas turísticas, como lo venían haciendo desde hacía tiempo. Se confesaba aquella tarde ante sus nietos el sentimiento de menoscabo de sus fuerzas por su avanzada edad para seguir el ritmo de los demás, al realizar las salidas visitando villas y caminos agrestes.

Sus nietos le animaban, pues con mucho aprecio  todavía le veían con posibilidades para afrontar nuevos retos turísticos, aunque con más lentitud los hiciera, pues ellos estaban siempre pendientes de su suerte al caminar por algunos lugares poco transitables.

En aquella ocasión, con cierta sinceridad les contestaba:

-Ojala cuando mis manos tiemblen y mis pasos sean lentos, mi compañía sea buscada y tolerada. Ojalá si me ayudan, sea por amor y no por obligación. Y para eso me preparo porque no quiero ser un estorbo, quiero ser una presencia que deje paz cuando esté y un buen recuerdo para cuando me vaya.

-Pues quiero envejecer con dignidad, con mis cosas en orden, con la conciencia tranquila de que he vivido como mejor pude, pero amando a mi familia como esencia primordial de mi existencia.

-No quiero que mi familia sienta que cuidarme es una carga, ni que mis nietos me vean como alguien que solo espera a que pase el tiempo.

Casi a coro, los dos nietos, que estaban en el floreciente camino de su juventud, le contestaron al tiempo de darle un fuerte abrazo.

-Abuelo, no digas esas cosas que nos vas a entristecer, y no son momentos ahora en Navidad, cuando  la alegría en nuestros corazones debe predominar, que  tienes aún mucho rollo para darnos a todos enorme alegría con tu presencia y tus historias que contar.

Al mediodía del 27 de diciembre ya se encontraban algunos componentes de la familia en la población de Alocén, y allí les esperaba Victor, el gerente de aquel acogimiento rural, tan diligente como en ocasiones anteriores, dispuesto para atender las necesidades de aquel grupo familiar de once componentes, que se disponían a pasar cinco días,  para despedir el año y recibir el nuevo en paz y armonía.



En cortos espacios de tiempo iban llegando el resto de la familia, para disfrutar juntos el primer almuerzo.

Por la tarde habían planificado, los más dispuestos, salir por los alrededores en plan de safari, sin escopeta y poco ruido, para tratar de avistar desde el coche el mundo salvaje de los cérvidos, los llamados corzos y venados, que por aquella comarca se presta su cría y reproducción. Otros, por el frío reinante de aquella tarde, habían preferido quedar al resguardo de una buena calefacción que les habían preparado.

Situación que les hacía vivir momentos de cierta delicia, al visualizar aquellos animalitos que pastaban en plena naturaleza, y cuando observaban la presencia humana correteaban al resguardo de su seguridad.

Al día siguiente decidieron acercarse a la villa de Durón,  población de 108 vecinos, cercana al pantano de Entrepeñas, cuyas aguas bañan buena parte de su término, que al construirse la presa anegaron el puente que atravesaba el rio Tajo y la famosa ermita de Nuestra Señora de la Esperanza, fue trasladada a un cerro próximo desde donde se observa un bello espectáculo de bosque y la inmensa extensión de las aguas del pantano. Para sustituir el citado puente anegado por las aguas se construyó un gran viaducto que comunica con diversas poblaciones en esa zona de la comarca.

En la villa mencionada se conservan varias casas blasonadas de los siglos XVI al XVIII, y cuenta la tradición que existió un convento de templarios en las ruinas de la ermita de Santo Domingo de Guzmán.

La iglesia parroquial, es del siglo XVII, de estilo barroco. Y se conserva una picota del siglo XVI.


Durón

Los acontecimientos históricos con más trascendencia documental, fueron probablemente los sucesivos milagros que siguieron a la aparición de la Virgen María a un vecino de la villa en el año 1350, en la época triste de la Peste Negra, y que dio origen a la ermita citada Nuestra Señora de la Esperanza.


Durón

También, parte de la familia, decidieron hacer una ruta cercana a la villa de Durón, por un camino encajado entre altos riscos poblados de buitres leonados, que  hicieron la delicia en su contemplación por el  lento planear  de varios de ellos  a cielo abierto.

Y próxima la hora del almuerzo, retornaron para Alocén, donde el personaje de la familia muy diestro en barbacoa, con distinguida dama ayudante, realizando estupendos guisos a la brasa, saciando el buen apetito de aquella feliz y animada familia.

Al siguiente día, los que no conocían la villa de Cifuentes, decidieron partir en un solo automóvil. Los demás, entre ellos el matrimonio veterano, se quedaron para pasear y disfrutar de un día soleado por la villa de Alocén.


Alocen

En Cifuentes, visitaron la monumental iglesia del Cristo Salvador, construida a finales del siglo XIII, de estilo románico, que goza de muchas riquezas del arte religioso especialmente de tallas policromadas renacentistas.

Cifuentes

Se trata de una de las villas importantes de la provincia, y tradicionalmente fue cabecera de uno de los partidos judiciales más significativos de Guadalajara.

Pasearon por sus estrechas calles de casonas nobles,  y su plaza Mayor, donde estuvo situado el palacio de la histórica princesa de Éboli en la que había nacido y bautizada en la referida iglesia, celebrando la familia el feliz alumbramiento, en las dependencias del castillo que mandó edificar, sobre un cerro cercano de la villa en el siglo XIV, el infante Don Juan Manuel, escritor del libro El Conde Lucanor, que la leyenda cuenta  fue allí donde lo concibió.


Se detuvieron a contemplar el suave remanso de aguas cristalinas nacidas de la roca en la propia villa, formando el río que lleva por nombre Cifuentes, que trascurre a lo largo de 12 kilómetros para desembocar en el río Tajo en la villa de Trillo, donde se forman en su descenso bonitas cascadas sobre rocas desde diversas alturas.



También se recrearon visitando la antigua casa-sinagoga, el palacio de los Gallos y la ermita de la Virgen de la Soledad.

En el desayuno de la siguiente jornada, recordaron cumplir con  el viaje que tenían proyectado tiempo atrás, visitar el histórico monasterio medieval de Monsalud, en el término de la villa de Córcoles, anexionado a la principal de Sacedón, cercano  del pantano de Entrepeñas.


Monasterio de Monsalud

Quedarían los más veteranos, al resguardo de la buena estufa que había en aquel cálido salón-comedor, considerando la baja temperatura que se apreciaba en el exterior.

También sacrificó la salida turística, el maestro cocinero de la familia, que preparaba un buen almuerzo marinero de los que con frecuencia  ofrecía con gran sabiduría gastronómica a sus agradecidos comensales. Se desquitaría en la tarde proyectando un safari por los alrededores y otros le acompañaron, destacando el fiel amante de la música, apegado a la guitarra y sus divertidas composiciones como entretenimiento,  al margen de sus pleitos como letrado, que con cierto éxito le acompañan. Disfrutando lo mucho que les  agradaba ver aquellos animalitos de la especie ya referida,  corzos y venados, que se extienden por los campos abandonados de aquella bella Alcarria, que sus  paisanos se marchan a la capital buscando mejores horizontes de futuro.



La población de Córcoles tiene una interesante iglesia hecha de sillería y planta de cruz latina, construida en el siglo XVI. Y también puede presumir de tener el monasterio medieval mejor conservado de los que  se levantaron en la provincia. El referido monumento llamado de Santa María de Monsalud perteneció a la Orden Cisterciense, y su  construcción se terminó en el transcurso del siglo XIII.  Actualmente conserva todas sus dependencias, destacando la sala capitular formada por dos naves y bóveda de crucería cuyos nervios se soportan por dos columnas. El monumento puede ser visitado, solicitando fechas y horarios por internet.





Monasterio de Monsalud



A Fuentelencina, otro municipio integrado en la comarca alcarreña, fueron a pasar  el siguiente día disfrutando de una buena mañana de sol, aunque fresca de temperatura a primeras horas, por lo que iban bien abrigados, por aquel páramo que separa los valles de los ríos Tajo y Tajuña, a orillas del río Arlés,  cuyos inviernos son fríos y veranos algo más cortos.

Es una villa que goza de larga historia. Desde el siglo XII, entonces una aldea, perteneció  a la Orden de Calatrava, y dos siglos después el rey Enrique II de Trastámara le otorgó el privilegio de villazgo en el 1369. Y su hijo Juan I de Castilla en 1383 confirmó particular privilegio de celebrar feria todos los jueves del año de ganado y mercancías, y fue una de las más célebres de toda La Alcarria, por lo que tuvo un progreso acentuado en el tiempo. Actualmente tiene una población de 324 vecinos.


Fuentelaencina

También adquirió cierta celebridad en la primera mitad del siglo XX, y especialmente en la década de los 40, cuando en aquella villa pasaba los veranos el célebre torero Manolete junto a su novia Lupe Sino, natural de aquella villa de Fuentelencina. Y un miembro de nuestra familia alcarreña, sentía especial interés en conocer aquellos lugares por donde estuvo aquel buen torero que trunco la muerte su destino cuando murió toreando en la plaza de linares en agosto de 1947, y así mismo el matrimonio con Lupe.

Manolete y Lupe

También en esa población proyectan  crear un museo de tauromaquia bajo el nombre de Manolete e Ivan Fandiño, este torero también fallecido en una corrida en Francia, y que tenía especial predilección por Fuentelencina. Actualmente existe el centro Citar de alto rendimiento taurino, ubicado en la casa que vivió en temporadas el referido torero Manolete, que funciona como espacio museístico y formativo sobre la vida del torero y sobre la tauromaquia en general, con planes de futuro para un museo más grande, y como  centro de formación para jóvenes toreros.

La villa goza de una distinguida Casa Consistorial construida en el siglo XVI; y de una fuente de origen medieval, de cuyo manantial lleva el nombre de la villa, según el Concejo de 1575 al rey Felipe II.


Fuentelaencina

Visitaron la monumental iglesia parroquial de la Asunción, restos de la muralla que antiguamente rodeaba la villa y la torre de la Mora

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Fuentelaencina

 Y se distinguía su plaza Mayor porticada, típica de La Alcarria.

Y llegado el fin de año, aquella familia  intentaba despedir el año con ilusión renovada  y recibir  el próximo con buenas venturas. Las cinco damas, como cinco rosas frescas de primavera, que enriquecían la familia, muy animosas en crear momentos de alegría y felices momentos músico-corales, estaban preparando un show similar al de  años anteriores, que en esta ocasión lo habían mejorado, como ellas manifestaban con cierto alborozo, y con secreto lo tenían hasta en los momentos finales de aquel año que despedían con verdadero calor humano y muchas ilusiones de futuro.

No defraudaron y todos felices festejaron con buena sidra asturiana, aquellas históricas campanadas que desde la capital del reino transmitían en una cadena televisiva, con un atrevido espectáculo  que hacía la ilusión del auditorio.

Al día siguiente, en la mañana, con cierta resaca incluida, la dedicaron a ver el espectáculo musical, Concierto de Año Nuevo, que la orquesta filarmónica de Viena realiza desde hace mucho tiempo en la Sala Dorada de aquella histórica ciudad, y es retransmitida a todo el mundo para una audiencia estimada de 50 millones de personas y en 54 países.

Así entró en el nuevo año aquella familia, que como fin primordial tenían estar unidos siempre en paz y armonía.

También agradecieron con mucho afecto las atenciones recibidas por aquel buen señor Victor, a quien alabaron su bien hacer y su gran arte en crear verdaderas obras de mucho mérito, realizadas en hierro y bronce, moldeadas en fragua sobre yunque, que convertía su establecimiento en un auténtico museo.







Eugenio

Febrero de 2026

 

P.D. No importa cuántos años cumplas, siempre hay algo nuevo por aprender, descubrir y experimentar. La curiosidad y el deseo de conocimiento no tienen límites.

 

 

 

16 marzo 2024

TURISMO POR LOS PUEBLOS DE LA ARQUITECTURA NEGRA EN GUADALAJARA

 

Todavía las estrellas brillaban en un cielo limpio de nubes, esperando la proximidad de un nuevo amanecer y repitiendo la grandiosidad mágica de la Naturaleza. Se destacaba la belleza de una gran luna llena presidiendo el infinito firmamento.

-Acelera Cesar, que en esta ocasión tenemos compañero de viaje a Antonio, un buen amigo y antiguo compañero de trabajo. Oriundo de la región Murciana. Vamos a recogerlo en su domicilio, y desde allí marcharemos hacia la nueva aventura, en esta ocasión visitando una vez más  parte del  Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, especialmente la que se conoce como los pueblos de la arquitectura negra. En esta época otoñal  se visten de gala multicolor los bosques, y las  praderas con alfombras de flores silvestres.


-Mi amigo estaba muy interesado en acompañarnos en alguna de nuestras salidas turísticas, después de comentarle las bondades de nuestros viajes, y en esta ocasión le invité para que conozca esa zona tan bonita y llena de encanto, en la que se destaca, como bien sabes, los pueblos de la arquitectura negra, por su estructura en pizarra de ese color que se destaca principalmente en la comarca de aquel Parque Natural.

-De acuerdo abuelo, pero será extenso el camino y varios los pueblos por ver, que todos tienen su encanto, y quizás tu amigo no esté dispuesto para afrontar largos recorridos.

-No te preocupes, que ánimo no le falta, pues es muy aficionado en conocer nuevos horizontes y tiene especial interés de acompañarnos, conocedor de las aventuras que le cuento de nuestras salidas, ya que en varias ocasiones me ha comentado su interés por conocer las bellezas que la naturaleza ha prodigado a nuestra querida provincia.

-No obstante, intentaremos  no abrumarle con demasiadas visitas, pero sí de las más interesantes conforme al tiempo limitado del próximo fin de semana. En otra ocasión le volveremos a invitar que nos acompañe a completar los muchos lugares idílicos que nos brinda el citado Parque Natural.

-Abuelo, para desayunar tengo buenas referencias del Área de Servicio de Tamajón, en nuestra primera parada. Prácticamente es la entrada a los referidos pueblos de la arquitectura negra. Y el almuerzo en Majalrayo, final de la aventura  por la mañana del sábado, pues ya sabes que tripas llevan pie. Posiblemente tengamos problemas si no reservamos mesa, más ahora que tenemos invitado, pues en estas fechas otoñales se incrementa el turismo por la comarca.

-Muy bien pensado Cesar, que en media hora estamos en Tamajón. Y no olvides coger el CD del inmortal Beethoven, que había seleccionado, con sus dos sinfonías número 5  “El Destino”, y el número 6 “Pastoral”, para oírlas en el viaje, pues a mi amigo le encanta la música clásica, y especial esas dos maravillosas creaciones.

Después de un buen desayuno en la citada Área de Servicio, partieron hacia la primera ruta por los alrededores. Un corto paseo en coche hasta el pantano de El Vado, con parada previa, a dos kilómetros de Tamajón, en la ermita de la Virgen de los Enebrales, patrona de la referida población. La ermita fue construida en el siglo XVI en estilo románico. Dicen que sus puertas siempre tienen que estar abiertas, como si fuera un mesón, y así la encontraron nuestros personajes.


Ermita de la Virgen de los Enebrales

Relacionado con ese monumento religioso, cuenta una leyenda, que el cura de Tamajón, que iba sobre una mula, camino del pueblo vecino de El Vado a celebrar oficios religiosos, le atacó una enorme serpiente, y al encomendarse a la Virgen, esta se le apareció sobre un enebro, apaciguándola con su esplendor. Y en ese mismo lugar se construyó la ermita que ahora iban a visitar Desde ese privilegiado lugar pudieron disfrutar de un paisaje en el que abundan los bosques de enebros, sabinas y encinas, y se acercaron, dando un paseo a pie, por la llamada Ciudad Encantada, en medio de una belleza natural.







Se trata de una formación rocosa, con cuevas y oquedades, arcos y colinas, conformando curiosas formaciones, resultantes de procesos de erosión que se han formado durante miles de años. El lugar está considerado de Paisajes Sobresalientes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Entre las rocas se observa un entorno mágico con caprichosas formas geológicas.

Después se acercaron en coche al Embalse de El Vado, situado a pocos kilómetros, que lleva el nombre de un pequeño pueblo que desapareció a mediado del siglo XX debido a su construcción. Se encontraba junto al río Jarama, y durante sus últimos años de existencia dependió de la villa de Campillo de Ranas. Inundado por las aguas, lo único que se puede contemplar ahora es la torre de la iglesia que sobresale de la superficie del embalse.




Una vez que disfrutaron de aquellos lugares de encanto, el veterano Octavio, conocedor del norte de la provincia de Guadalajara, se dirigió a su buen amigo Antonio con el ánimo de darle a conocer la siguiente ruta a emprender.

-Antonio, hay muchos lugares que deseo conozcas de la extensa comarca de la serranía norte de esta bella provincia, que espero te sorprendan por su originalidad y belleza, aunque no todos los podremos ver en un solo día. De momento entraremos por esta puerta abierta que se nos presenta hacia la denominada zona de los pueblos negros, resultando sumamente interesantes. Veremos algunos y sus cascadas de aguas cristalinas, que forman un escenario bucólico y de gran belleza, en plena sierra del Pico Ocejón, dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara. Nosotros lo conocemos muy bien  al haber estado por aquí hace varios años.

Sorprendido de cuanto estaba viendo, e intuyendo lo que prometían ver, Antonio comentó: -Estoy dispuesto a resistir hasta que el cuerpo aguante porque interesado estoy en conocer vuestra provincia, y lo que quede por ver, espero de vuestra amabilidad que en futuras ocasiones os acordéis de mí para acompañaros.

Decidieron empezar a visitar los primeros pueblos del camino, Campillejo y el Espinar, que también tienen su particular encanto.



En las dos paradas que hicieron pasaron momentos muy agradables, visitando sus calles, y observando sus edificaciones de una cultura milenaria. Allí el visitante tiene la sensación de que el tiempo se ha parado, y vive momentos especiales.  Disfrutaron mucho contemplando un atractivo salto de agua conocido como cascada del Algibe, considerada una de las más hermosas de aquella singular geografía, situada en el punto en que río de Soto vierte sus aguas en el río Jarama.



La siguiente población que visitaron era Campillo de Ranas, una de las más importantes de la zona de influencia por la arquitectura negra, que engloba las pedanías visitadas anteriormente, además de Robleluengo que también tenían intención de visitar. Campillo de Ranas es uno de los pueblos más altos de la provincia, con mil cien metros sobre el nivel del mar, y también de los más poblados. Actualmente goza de un progresivo turismo, y están cercanos los famosos hayedos de la Tejera Negra y de Montejo de la Sierra, los más meridionales de Europa.


Una vez en la entrada del pueblo pasearon por sus calles hasta el mirador de la Fuente de las Ranas, desde donde observaron una fantástica vista del Pico Ocejón. Continuando hasta llegar al curioso edificio del  Ayuntamiento y posteriormente a la Iglesia parroquial, sencillo ejemplo de fábrica de pizarra negra; y de las construcciones de las viviendas, de aspecto macizo, presentando el color típico de la mampostería pizarrosa oscura de los muros y las lajas de pizarra utilizadas en la cubierta.

Una referencia curiosa de la villa es la que Benito Pérez Galdós, en sus Episodios Nacionales, narraba en el inicio del capítulo tercero de  Juan Martín El Empecinado, presentando a un personaje  de novela picaresca “Viriato” metido a  guerrillero de la partida del Empecinado, que el novelista canario hizo hijo de Campillo de Ranas.

Habla Viriato: “Yo, señor oficial, estudiaba en la complutense cuando declaramos la guerra a Napoleón. Soy hijo de unos labradores de Campillo de Ranas, y vivía en Alcalá unos días de limosna, otros de sopa boba, y otros de lo que mis compañeros me quisieran dar. En los veranos era el primer corredor de tuna que se ha conocido desde que el gran Cisneros fundó la Universidad”. El gran escritor tenía especial cariño por Guadalajara, que ya en su juventud, estaba hospedado en Madrid en una pensión de sabor alcarreño, pues la dueña era oriunda de la villa de  Villanueva de la Torre, cercana a la citada capital, y que ya autor popular recordaba con cariño.




Después se desviaron hacia la pequeña población de Robreluengo, en la que se destaca su iglesia románica y atractiva plaza, así como los hornos de sus viviendas. En sus alrededores llama la atención un valle con muchos robles centenarios,  praderas llenas flores, plantas aromáticas de tomillo, jaras y cantuesos  y  que es cruzado por el río Jaramilla, acompañados del clásico tipo de terreno de pizarra negra, con la que es construida sus edificaciones, formando un bonito escenario. Realizaron una ruta hasta la cascada de La Matilla, que remataba idílicamente el paseo realizado.



La siguiente parada, final de la mañana donde había reservado mesa para el almuerzo, fue en Majaelrayo, también de los más significativos de la ruta turística.  Situado al pie del referido pico Ocejón, en su ladera occidental, donde también se representa con toda magnitud la referida arquitectura popular de los pueblos negros. Su economía está basada en la ganadería, explotación del bosque para la fabricación del carbón mineral, y en los últimos tiempos también por el auge del turismo; y en la construcción, no tanto con la vivienda nueva, sobre todo por la rehabilitación de edificios protegidos por las instituciones de cultura por su significativo patrimonio histórico y cultural.



En esta localidad existen diversas fuentes, conocidas por poseer aguas curativas, destacando los Baños de Robledo, donde infinidad de personas suelen adentrarse en sus aguas termales. También ofrece  casas rurales con servicios de alta calidad, gozando de piscina para disfrutar los calurosos días de verano, y bonitos jardines que hacen de Majalrayo  un destino turístico muy apreciado. Destaca también por las diversas rutas en sus alrededores, especialmente la tradicional subida al pico Ocejón para los más aventajados. Después de un paseo por sus calles, gozando de su original diseño y estructura de las edificaciones hechas con pizarra, que les da un toque rural y épico, y  que transmite una magia especial como si fuera de otro mundo, se aprestaron a buscar el restaurante donde habían reservado mesa.



Degustaron un almuerzo  típico de la zona, con un  buen asado de cabrito como plato principal. Descansaron buen rato, recuperando fuerzas después del largo peregrinaje  de la mañana, repasando cuanto de bello habían disfrutado por aquellos encantadores lugares, y después se pusieron en marcha hacia la villa de Valverde de los Arroyos, en la parte oriental del Ocejón, otro de los pueblos famosos del Parque Natural, donde también se aprecia el encanto de sus viviendas, perteneciente a la ya denominada arquitectura negra. Significando su histórica y bella  iglesia parroquial y bonita plaza con  destacada fuente de agua cristalina. Cercana a la población se encuentra otra encantadora cascada, conocida como chorrera de Despeñalagua, a la que se accede por un recorrido fácil, apto para todos los públicos, resultando un paseo agradable a través de una frondosa vegetación. La cascada tiene una caída de ochenta metros, y en época de agua abundante se divide en dos, convirtiendo un escenario de  especial belleza.







Después decidieron acercarse a Umbralejo, uno de los pueblos llamados vaciados, situado a unos diez kilómetros de Valverde de los Arroyos. Pequeña población abandonada durante muchos años, pero últimamente rehabilitado y convertido en campamento de verano. Se trata de otro de los pueblos de la arquitectura negra, consiguiendo una restauración perfecta, que representa  especial museo arquitectónico respetando el estilo de la construcción histórica de esa comarca.



Al final de esta extraordinaria excursión con el invitado de nuestros personajes, Antonio, vino a decir: Quedo embelesado de las maravillas que hoy me habéis permitido disfrutar, que estoy muy agradecido por todo, y espero que me volváis a sorprender en alguna otra ocasión con vuestras salidas por la provincia.

Marzo de 2024     Eugenio

 

             

06 septiembre 2023

NUEVO VIAJE POR EL ALTO TAJO EN MOLINA DE ARAGON

                  -Checa, Chequilla y Orea-

 

Aquella noche de verano próxima al otoño, la luna llena brillaba intensamente, y el viejo Octavio contemplaba el hermoso cielo en el que centelleaban las estrellas, y la suave claridad que iluminaba el entorno del edificio donde estaba ubicada su vivienda, con un bonito jardín, destacando un alto ciprés, una extensa palmera y el enorme olivo que era la admiración de la vecindad.

Había madrugado para preparar la nueva aventura que tenía proyectado afrontar con su nieto Cesar, por el Parque Natural del Alto Tajo en Molina de Aragón. Conocer las villas de Checa, Chequilla y Orea, que dejaron de ver, por falta de tiempo, en el último viaje que realizaron por aquella zona, descubriendo nuevos horizontes, cerca de Peralejos de las Truchas, una de las diversas villas por donde realizaban las famosas maderadas, arrastradas por las aguas del río Tajo, sabiamente conducidas por los conocidos gancheros, cuya tarea durísima era  conducir los maderos hasta la villa de Aranjuez.

Por lo que quedaron con deseos de conocer las  citadas villas y sus términos, pues tenían conocimiento del encanto que gozaban, especialmente, por la extraordinaria belleza que les ha brindado la naturaleza con idílicos paisajes, de altas montañas y enormes  barrancos y hoces labradas por los ríos, especialmente el Tajo.  Pasarían un fin de semana como lo hacían de costumbre.

Así pues, se puede afirmar, que nuestros personajes, como otros muchos en la actualidad, están comprometidos en conocer los encantos de Guadalajara-capital y su provincia, por las muchas posibilidades que ofrecen a la humana contemplación, haciendo del viajero un divertimento  con variadas rutas turísticas que nunca podrá olvidar.

 Descubrieron con sus salidas el sueño de viajar y conocer nuevos lugares y las costumbres de sus gentes, que es lo que hace que  la vida sea interesante. 

Tuvo que apremiar a su nieto para salir al alba, ya que  era largo el camino a recorrer.

No obstante, y en los últimos momentos, antes de partir hacia la nueva aventura que habían proyectado, Cesar sugirió a su abuelo realizar una parada en la ilustre villa de Torija, situada a unos 16 kilómetros de  la capital, pues tenía mucho interés en conocer, más profundamente, la historia del famoso viaje que realizó el premio nobel de literatura Camilo José Cela, plasmado en el libro “Viaje a la Alcarria”.

Castillo de Torija

Después de la salida, en pocos minutos estaban en la citada villa de Torija. Desayunaron en un bar frente al imponente castillo que preside lugar preeminente al borde de la meseta alcarreña, justo en el lugar que se inicia la caída hacia el valle, dominando el camino que transcurre hacía la meseta, por lo que fue pieza clave en la defensa del reino castellano. Goza de un magnífico estado de conservación, lo que permite recorrer las diversas dependencias de su interior y observar lo que era una fortaleza medieval, que fue construida en el siglo XII.

Narraba Cesar a su abuelo: -Cuenta la historia sobre este castillo-fortaleza, que en el siglo XIII, el rey Alfonso XI entrega el lugar y su castillo a Alonso Fernández Coronel, uno de los valerosos capitanes que actuaron en la famosa batalla del Salado, en la que tomó partido Enrique de Trastámara, aspirante al reino de Castilla, quien apresado por el rey Pedro I el Cruel fue degollado en su presencia.

-Abuelo, observarás como se las gastaban los reyes en aquellos lejanos tiempos.

-Sí, Cesar, pero en los actuales tiempos también se observan comportamientos deshonrosos, poco patrióticos, que  avergüenzan al común de los mortales, aunque no se llegue a los extremos que has comentado. Pues algunos dirigentes, que deberían dar buen ejemplo, destacan por estar más en conseguir el poder, incluso vendiendo principios ideológicos.  Por todo ello, los ciudadanos siguen preguntando, hasta cuando aguantarán el descontento de tantos ante el abuso de unos pocos; pues cuando los que mandan pierden la vergüenza, el pueblo les  pierde el respeto. Mientras tanto olvidan los muchos nubarrones que se atisban en el devenir de los tiempos.

-Y cada vez es más evidente la sentencia que hace años hizo un ilustre político: “Las promesas electorales están para no cumplirse”. Por lo que llegar así al poder o mantenerse en él, carece absolutamente de grandeza y credibilidad.

-Está claro abuelo, que desde los más remotos tiempos de la humanidad, ha habido locos, granujas y malvados, que han realizado verdaderas tropelías.

-Pero sigamos nuestra aventura, Cesar, y pasemos a observar cuanto contiene este magnífico castillo.

Nuestros personajes pasaron buen rato por las instalaciones del castillo, pero se centraron especialmente en conocer el Museo del Viaje a la Alcarria, por el interés que había mostrado Cesar.

El museo se encuentra en un marco  incomparable, en la Torre del Homenaje, y que fue creado con motivo del 50 aniversario de la publicación del referido libro del escritor Camino José Cela, que ha hecho famosa en el mundo la provincia de Guadalajara.

Alberga una colección de recuerdos entre los que figuran numerosos objetos personales utilizados por el Premio Nobel  en su recorrido por la provincia de Guadalajara en el año 1946, cuando inició su viaje, así como las ediciones únicas de la publicación, con fotografías de la época, mapas y utensilios artesanales usados en aquellos tiempos, y que Cela nombra en sus libros.

Se trata del primer museo del mundo dedicado a un libro, y que le sirve al turista como punto de partida para conocer los pormenores de lo que posteriormente se encontrará durante su viaje por la Alcarria, así como la historia de esa comarca universal. Gracias al museo, Torija es hoy, más que nunca, la puerta de la Alcarria.

Después del feliz rato vivido en el referido castillo, partieron hacia la villa de Checa, donde pensaban pernoctar durante el fin de semana. Desde allí visitarían las otras dos villas de Chequilla y Orea.



Llegaron a Checa a la hora del almuerzo, por lo que lo primero  hicieron es reponer fuerzas en un restaurante que les habían recomendado. Salieron satisfechos y pronto tomaron aposento en una pensión adecuada para pasar el fin de semana que tenían proyectado.

Después de descansar un rato, salieron a visitar la villa, destacando la iglesia del siglo XVII y el edificio del Ayuntamiento que preside la plaza mayor. Tiene  una gran fachada, en la que luce balcón corrido y torreta para el reloj. También en la plaza destaca una magnífica fuente pública, construida en el año 1905.



La villa está situada en la parte castellana del Sistema Ibérico, próxima a los Montes  Universales, a una altitud de 1.383 metros sobre el nivel del mar, flanqueada por dos altos cerros, formando parte del Parque Natural del Alto Tajo. La principal importancia económica siempre ha sido por la madera de sus densos pinares, siendo su término uno de los más extensos de Castilla-La Mancha. Destaca su riqueza natural, en cuanto a geología,  es muy diversa y rica en flora y fauna.

El territorio de la villa de Checa, en general, es abrupto y montañoso, y está surcado por varios ríos: Tajo, Hoz seca, Cabrillas y el Genitoris, este último pasa por la villa  dividiéndola en dos barrios, con casas a ambos lados, formando dos saltos de aguas a modo de cascadas, y es atravesado por cinco puentes, antes de confluir sus aguas en el río Cabrillas. Todo lo cual da a Checa un pintoresco atractivo y originalidad.



Decidieron nuestros personajes, como es costumbre en sus desplazamientos por la provincia, hacer una excursión por los alrededores  de las villas que visitaban, y disfrutar plenamente la encantadora naturaleza de aquella idílica comarca.

Después de un bello recorrido siguiendo el curso del río Cabrillas y tras acercarse a conocer la singular Cueva del Tornero, regresaron al atardecer con un sol ya decadente, cansados, pero felices de haber vivido nueva experiencia para el recuerdo, con las fotos que Cesar fue realizando en muchos momentos desde que iniciaron la nueva aventura por aquellos bellos lugares.

Conociendo nuestros personajes la climatología de la zona, debido a su considerable altitud, y especialmente a la caída de la tarde, no olvidaron de tomar precauciones llevando adecuadas prendas de abrigo.

Al día siguiente, después del desayuno, proyectaron partir hacia la villa de Chequilla, a poca distancia de donde habían pernoctado, que, sin exageración alguna, puede asegurarse es una de las más bellas y curiosas de la provincia de Guadalajara, enclavada en un singular paraje, con bellas  y caprichosas formaciones rocosas, como  los elementos naturales que  conforman su término. Rodeado siempre de verdeantes prados y densos pinares; colgada materialmente de un abrupto roquedal de formaciones areniscas muy propias de la zona.



El conjunto de las escasas edificaciones de la villa, es realmente sorprendente, pues todas ellas están construidas de sillar arenisca roja. Destaca su plaza de toros excepcional, única en España, tallada completamente en la roca, con graderíos también tallados, y un único resquicio al espacio exterior por donde introducen a los astados en el ruedo.




Entre el caserío destaca una sencilla iglesia parroquial, del siglo XVIII, que posee en su interior una nave única y retablo mayor de estilo barroco.



El término también es de gran belleza con  grandes formaciones rocosas, salpicando con su color rojizo el verde oscuro de los bosques y prados que conforman el territorio.



También dedicaron gran parte de la mañana en realizar un recorrido por los alrededores de aquellos  singulares parajes, donde el silencio, el dulce transcurrir de las serenas aguas del río Cabrillas y las originales bellezas que contemplaban, embelesaron a nuestros entusiasmados personajes por la nueva experiencia vivida; hasta que entendieron que debían regresar para el almuerzo en un restaurante que habían reservado en la próxima villa de Orea.



Después del almuerzo y haber deleitado un cafetito tranquilamente sentados en cómodos sillones, donde estuvieron a punto de dormirse, por el normal cansancio de la ruta de la mañana, decidieron no esperar mucho tiempo, y se prestaron a finalizar la visita final que habían proyectado.

La villa de Orea es un paraíso natural en alta montaña. Se la llama cumbre de Castilla La Mancha por ser el pueblo más alto de esta comunidad.  Se asienta en un terreno de una altitud de 1.400 metros sobre el nivel mar. Goza de maravillosos paisajes, cielos estrellados, innumerables arroyos, fuentes, ríos y muy extensos pinares, con un extraordinario patrimonio geológico. Ubicada, como ya se indicó en pleno corazón de las serranías de Albarracín y de los Montes Universales, en un amplio espacio de prados y sotos, y de fértiles valles, y todo su término está rodeado de altos picachos, siendo el Pico de la Gallina con 1.883 metros, el de mayor altitud de la provincia de Guadalajara.



   

Se trata de una villa que goza de larga historia, especialmente, desde el siglo XII, cuando se repobló su asentamiento con poblaciones del norte de Castilla y de las zonas vasca y navarra. Por su  gran riqueza mineral, en el siglo XVII durante el reinado  de Felipe IV, se estableció en esa villa una importante fábrica y fundición de artillería. También un centro artesanal de paños. Actualmente destacan sus recursos forestales, la ganadería y muy especialmente el turismo.



La villa goza de una bonita plaza Mayor, y al fondo el Ayuntamiento, edificio alto y de  atractivo porte, que se adorna con tres arcos de piedra labrada, con un balcón corrido y torreta para el reloj. Existen viejas mansiones reflejo de un singular y distinguido pasado, y edificaciones de elegantes balcones y rejería. También se destaca en la villa la Casa Grande,  típica casona molinesa.

A la entrada de la villa se encuentra el Pairón de las ánimas, de sillar de arenisca roja, de época barroca

También se destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, digna de ser visitada. El interior es de dos naves, con un retablo mayor barroco, y de otros altares de cierta consideración y riqueza pictórica.

-Abuelo, tengo entendido que  esta  zona goza con menos contaminación lumínica y acústica de toda la península ibérica. Esto unido a su altitud, hace disfrutar de cielos nocturnos espectaculares. Por ello tuve la precaución de haber cogido el pequeño telescopio, que en algunas ocasiones hemos llevado para disfrutar de la contemplación de las estrellas y los planetas.



-Así es Cesar, después de la ruta que nos han recomendado en el restaurante, debemos  regresar antes del anochecer, para observar de la magnífica oportunidad de ver, desde una atalaya cercana de la villa, la grandiosidad del firmamento, pues nunca antes hemos podido  estar en el lugar ideal para ello.



Tal como son nuestros personajes, cumplieron de regresar al atardecer después de una larga caminata. Habían recorrido varios kilómetros por lugares idílicos de inolvidable belleza, y pronto estuvieron en el restaurante donde habían almorzado degustando la tradicional  y rica gastronomía de la zona, del que salieron muy satisfechos.

Se entretuvieron durante largo rato, disfrutando del espectáculo nocturno que se les brindaba de un cielo limpio de nubes, pudiendo escudriñar plenamente aquel firmamento preñado de estrellas como nunca lo habían conocido y seguro estaban nuestros personajes de haber vivido una experiencia muy singular, y quedaría en el recuerdo de su larga historia por el turismo realizado en la provincia de Guadalajara.


Castillo de Molina de Aragón

Al día siguiente, final del nuevo viaje por el Parque  Natural del Alto Tajo, se dispusieron a regresar al dulce hogar, parando a desayunar en Molina de Aragón, la capital del Señorío, dar una vuelta por sus calles y acercarse a su monumental castillo, recordando tiempos pasados, cuando habían realizado turismo por la histórica villa.

Nuestros personajes habían reservado mesa para el almuerzo en un  restaurante de carretera, situado en el kilómetro 103 en la A-2 camino de la capital, pues querían celebrar el final de su viaje disfrutando con un buen plato de cabrito asado, típico de la zona, y del postre de los famosos bizcochos borrachos que hacen la delicia del paladar.

P.D. La posibilidad de realizar un sueño, es lo que hace que la vida sea interesante.

Agosto de 2023

Eugenio