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Algo sobre mí

Algo sobre mí

Empleado de banca jubilado, amante de la música y la literatura, la naturaleza y las humanidades. Nacido en Guadalajara y conocedor ferviente de la provincia. Actualmente con residencia en Madrid, después de un largo peregrinar por diversas ciudades en razón a mi profesión; que ahora con ilusión trato de vivir esta nueva aventura, pues siempre he creído que la providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.

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24 marzo 2026

VISITANDO NUEVOS HORIZONTES POR EL NORTE DE GUADALAJARA


Octavio mira con interés el crepúsculo vespertino que se apaga lentamente en el cielo frío de la comarca alcarreña previa a la llegada de la primavera, que se observa algo conmovedor en los humanos cuando la madre naturaleza despliega de pronto toda su pujanza, dando pasos a días de más luz y sol, despertando de su letargo invernal e invita a los seres vivos a proyectar y renovar la vida con nuevo optimismo e ilusión. Cuando gallardea, se engalana y tiñe de infinitos matices, los humanos se sumergen, irresistiblemente, en el embrujo del compromiso y el amor que despierta la inminente primavera, portadora de optimismo, color, ilusión y esperanza.

¡Hay que ver como la alegría y la felicidad hermosea, como hierve de sentimientos el corazón, como si quisiera que todo se regocijara, que todo riera, y qué contagiosa es la alegría!

Aquella noche se prestaba espléndida: el cielo raso, estrellado, y la luna bañaba la tierra con su pálido fulgor. Todo resultaba tan bello, que la vida le parecía agradable.

Así le decía a su nieto Oscar: -Ya veo en ti, de un tiempo a esta parte, tu febril alegría, desde que conociste a esa bella alcarreña de cabellos de oro, y brillantes ojos como estrellas que destellan el amor radiante en la verde colina de su juventud.

 Mucho gozo sintió cuando su nieto le comunicó la noticia de sus esponsales con aquella linda joven con la que mantenía una relación desde hacía tiempo, y de la que estaba profundamente enamorado. Por razones económicas habían retrasado su dulce sueño matrimonial. La boda estaba proyectada para principios del verano, y aquel joven mozo estaba exultante por poder llevar a cabo su deseada aventura matrimonial, gracias en parte a la ayuda económica de su abuelo.

No obstante, el abuelo Octavio presentía que a partir de esos momentos felices, sus salidas por la provincia se iban a ver menoscabadas, en las que encontraba mucha ilusión y cierta felicidad. Confesando que, desde que se jubiló, su ilusión principal era  disfrutar de las encantadoras poblaciones y de los infinitos paisajes que les brindaba la provincia de Guadalajara, y también las salidas especiales que hacían, visitando los bonitos y extraordinarios monumentos que contiene la capital.

Y le comentaba a su nieto: -Pero ahora lo prioritario es que veas realizados tus sueños, que yo plantearé nuevas aventuras con mis amigos, aunque sean limitadas, y tampoco pierdo la esperanza que en alguna ocasión podamos hacer turismo junto con tu amada alcarreña, a la que también pueda interesar conocer las bellezas que tiene Guadalajara y su provincia.

-Asimismo cultivo la buena y verdadera amistad con mis antiguos amigos, que  se acrecienta aún más en el crepúsculo de la vida de las personas, cuando sus almas son crisoles de los más buenos sentimientos-

-Claro abuelo, que no debes subestimar que yo en cuantas ocasiones pueda estaré dispuesto para seguir haciendo turismo contigo-

-Además Cesar, te confieso, que no se ha de descuidar la vida del cuerpo, que es la vida de las sensaciones y de las emociones. Pues el cuerpo conoce la verdadera alegría al sol y a la nieve; la verdadera felicidad con el embriagador perfume de las plantas del campo; en la contemplación de las flores en primavera; observar la grandiosidad del infinito firmamento,  y la inmensidad de los océanos-

-Y en especial poder reconocer la divina creación de nosotros mismos, como lo más extraordinario que podemos disfrutar de nuestras vidas. También la tristeza, el amor, la ternura, el ardor, la pasión y el dolor verdadero. Todas las emociones pertenecen al cuerpo y el espíritu se limita a reconocerlas-

 Así mismo manifestó a su nieto que le gustaría realizar una salida por la capital para asistir al Teatro-Auditorio Buero Vallejo, donde se iba a representar el próximo fin de semana obras de la familia Strauss, cuyas creaciones líricas, especialmente sus famosos valses, admiraba desde que sintió la atracción de la música.

Tenía intención de invitar también a los padres de Cesar, y por supuesto a su querida chica, obsequiando  a todos con un almuerzo en un distinguido restaurante de la capital, celebrando la feliz noticia de su futuro matrimonio.

Aprovechando aquellos felices momentos que disfrutaron de buena música y excelente almuerzo, también sugirió a su nieto la posibilidad de que el fin de la semana siguiente hicieran nueva salida turística por la comarca norte de la provincia, para conocer la zona del Valle Salado en el partido judicial de Sigüenza, donde existen explotaciones salineras históricas, dignas de ser visitadas, y por supuesto las poblaciones que existen por aquel entorno que gozan de bellos paisajes.

Y así fue, que la semana indicada para aquel nuevo viaje madrugaron el sábado, que les agració con un sol espléndido, limpio el cielo de nubes, partiendo hacia la ciudad de Sigüenza, donde pararon para desayunar en el impresionante castillo, convertido en Parador Nacional, que preside en lo alto de la población. Desde donde se aprecia el bonito espectáculo de aquella ilustre e histórica población, que con razón diría el abuelo que bien merecía otra visita, no obstante ya conocerla en ocasiones anteriores.






Desde la ciudad seguntina partieron hacia su destino, parando a los pocos kilómetros en la villa de Palazuelos, lugar de mucho encanto y larga historia.

Un rato en Palazuelos es pasar momentos en la Castilla de la familia de los Trastárama y los Mendoza que dirigieron los destinos de Castilla del siglo XV.



Palazuelos obsequia al visitante con muchos rincones para ver y admirar. Rodeada en todo su perímetro por murallas, excepto algunos tramos que se encuentran destrozados, y en ellas se abren cuatro puertas. Destacando el castillo junto al pueblo, que fue construido en la segunda mitad del siglo XV, atribuida su construcción a los impulsos de don Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, y de su hijo Pedro Hurtado de Mendoza, ilustres familias de procedencia alcarreña.



También destaca la monumental iglesia dedicada a San Juan Bautista, del siglo XVI.



Después siguieron su camino hacia las tierras de la sal. Por el Valle del Salado que  se encuentra a poca distancia de la  ciudad saguntina, comarca salinera por excelencia, dentro de la amplia zona de la llanura que discurre a lo largo del citado río Salado, que con sus aguas dio pie a la formación en el valle de decenas de explotaciones salineras producto de la desecación de las aguas cuando todo ese territorio se encontraba ocupado por ellas. Un mar que llegaba hasta grandes extensiones en el interior de la península, y que dejó en las entrañas de aquella comarca, con su desecación, lo que habría de ser con el paso de los siglos una de las principales riquezas, no solo del valle también de la provincia de Guadalajara: la sal.

Agrupa su extensión, en torno al valle del río salado, diversas poblaciones de las comarcas de Atienza y Sigüenza,  y de la explotación de la época medieval. También son conocidos numerosos asentamientos prehistóricos encontrados en el entorno del valle, de los que quedaron necrópolis  como la de Cerro Pozo, en Atienza.

También en esta zona se encuentran paisajes sagrados de gran belleza, que se han construido a lo largo de los siglos y hoy tienen el mensaje legendario añadido a su nombre, así como el Santo Alto Rey, la montaña sagrada que media entre Bustares y Albendiego, ya narrado en otra anterior aventura turística, o la cueva de Montesino en Cobeta, y el Barranco de la Hoz, en la comarca de Molina de Aragón, con claros signos de sacralidad.

Destacando también el paisaje sagrado de Santamera, pequeña población que se encuentra entre altos cerros calizos, junto al curso del río Salado; formando parte de ese paisaje que quiere ser reconocido, por su continuada pureza e integridad, y es actualmente candidato a Patrimonio Mundial de la Unesco.



Que goza de grandes alturas, como el cerro Padrastro y la montaña sagrada de la Espiná. Con cavernas talladas y superficies que denotan población activa en siglos prehistóricos, y la constatación de la presencia de eremitas en el cañón del Salado,  y en el cercano barranco del Hocino. Todo ello de singular belleza que enamora al visitante.



Así pues, la primera visita que hicieron nuestros personajes fue por aquella población y su término tan especial, en el que disfrutaron  cuando se siente estar gozando ante el esplendor de lugares que resaltan por su singular belleza.

La pequeña villa de Santamera  tiene escasos vecinos en la actualidad. Está situada en el centro mismo de una soberbia sartén de rocas en ambas orillas del río Salado, y su iglesia parroquial del siglo XVI, situada en un alto, dedicada a Santa María Magdalena. En resumen, Santamera es el culmen de la espectacularidad en el bravo paisaje de sorprendentes desfiladeros.




Después decidieron acercarse a otra población de las inmediaciones situada a unos 15 kilómetros, llamada Imón, donde existe una casa rural y allí almorzar y pernoctar esa noche del sábado.



En esta población de unos 25 habitantes, se encuentran las famosas salinas que en tiempos pasados llegaron a ser las más productivas de España. Se conoce su explotación desde el siglo XII, y fueron declaradas propiedad de la corona por el rey Alfonso VII de León, conocido como el Emperador, entre los años 1126 y 1127.



Desde la Baja Edad Media, se entregaron las salinas como oficio y explotación a familias enteras de este lugar y de otros pueblos de las inmediaciones, y a mediados del siglo XIX este municipio tenía cerca de ochocientos habitantes, con autonomía propia, pero desde 1970 se incorporó como pedanía junto a otros cinco limítrofes al término municipal y partido judicial de Sigüenza.

Goza de unas salinas de agua consideradas de las mejores de la península, con cinco norias en continuo funcionamiento. Las aguas que se extraen, procedentes del río Salado, son depositadas en varios estanques en los que se forma la sal por la evaporación al calor del sol.




Esta villa está situada sobre una ladera en la margen derecha del referido río Salado, y se la conoce principalmente por las explotaciones salineras.  Bajo el señorío de los reyes de Castilla, con el aprovechamiento intensivo de sus afamadas salinas, fue especialmente cuidado y protegido por los sucesivos reyes durante la Edad Media, y más aún durante la Monarquía absoluta, al estar bajo el control real.

Nuestros personajes visitaron aquel original entorno, y el principal monumento de la villa que es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, que goza de un buen retablo mayor del siglo XVI.

Y al medio día almorzaron en la casa rural, que la población brinda al turista que con cierta frecuencia les visita, dejando cubierta la reserva para pernoctar aquella noche.

Esa tarde decidieron hacer una pequeña ruta por el embalse de El Atance, formado por el cauce del río Alcolea, que bajo sus aguas quedó hundido el pueblo que lleva su nombre, y fue inaugurado en el año 1997 para el riego de las tierras de la comarca. Está situado a unos 15 kilómetros, cercano a la población de Santiuste, que aprovecharon para visitar y especialmente observar los enormes riscos de sus inmediaciones donde anida los buitres leonados.





Tuvieron momentos de mucha calma en aquella pequeña población de 15 vecinos. Pararon ante la fuente pública construida en 1884, todo un capricho de seriedad y elegancia, que los lugareños, con cierto orgullo, presumen de ser de las más bonitas y mejor conservadas de la zona.



A la caída de la tarde, cuando el sol se perdía sobre los altos cerros en el  cercano horizonte, retornaron a la villa de Imón, y después de una ligera cena pasaron a descansar a su habitación, pues se encontraban cansados después del intenso ajetreo que habían vivido en su primera jornada turística.

 En la mañana del domingo se acercaron a otra pequeña villa del valle del río Salado, también pedanía de Sigüenza, llamada Riba de Santiuste, que tiene 15 habitantes, al que le da cierta notoriedad su formidable castillo, del siglo XII, que se extiende sobre la cima de un cerro labrado en rocas.



Cuenta la historia, que este impresionante enclave fue ocupado por gentes iberas, y que los árabes construyeron el castillo como vigilancia sobre el valle. En tiempos futuros tuvo importantes contiendas, hasta que en la guerra de la independencia los franceses lo dejaron desvalijado en el año 1811. También goza de importantes explotaciones salineras procedentes de las aguas del ya citado río Salado que trascurre por su término.

El castillo se trata de una fortaleza árabe de un gran valor histórico, como vestigio de Edad Media feudal, cuyas viejas murallas han sido escenario de importantes acontecimientos históricos. Significando que cuando en el año 1085 se reconquistó la ciudad de Toledo, cayó todo el territorio en poder del rey de León Alfonso VI. El acceso a esa fortaleza se puede realizar a través de un camino escoltado de la muralla, por el franco norte.

De la arquitectura de la villa resalta el conjunto de la Plaza mayor, la Iglesia Parroquial del siglo XVI y el Ayuntamiento, que le da categoría monumental al ámbito urbano. Esta población también goza de tener una distinguida casa rural con vistas a  su famoso castillo, y capacidad para 12 personas.



Después de haber disfrutado una vez más del encanto de aquella zona, y haber conversado con sus sencillas y amables gentes, retornaron a media mañana a la villa de Imón, para recoger las bolsas que habían dejado con lo necesario para pasar la noche, y regresar de vuelta hasta un restaurante camino hacia Palazuelos, donde tenían como referencia, para degustar en el almuerzo una buena ración de cabrito asado típico de la zona.

Después, para evitar alguna somnolencia en carretera, como consecuencia del buen almuerzo, decidieron dar un paseo a lo largo de un camino que se perdía hacia un bosque, donde pararon a descansar sobre unos maderos, repasando la aventura vivida, y en un momento el abuelo Octavio comentó lo siguiente:

-Y ahora Cesar, te quiero comentar que las vivencias que hemos tenido han sido de gran placer, y se puede invitar a los que aman la naturaleza para que intenten hacer un hueco en sus corazones y su tiempo para vivir estas experiencias por la bella  provincia de Guadalajara. En esta ocasión, una vez más, hemos disfrutado respirado a pleno pulmón el aire puro, de las aguas cristalinas, de la inmensidad del firmamento en las noches claras, y la serenidad que se siente en lugares sin ruido alguno y solo abrazados por la inmensidad de la naturaleza en estado virgen-

-Así es abuelo, que nuestros viajes dejan buen recuerdo, por los momentos felices que siempre venimos disfrutando, pues sus vivencias enamoran.

Eugenio

Marzo 2026                            

    

21 abril 2025

LA DESPOBLACION DE LA PROVINCIA DE GUADALAJARA

 

La provincia de Guadalajara goza por tener en su territorio los  Parques Naturales de la Sierra Norte, del Barranco del Río Dulce y el del Alto Tajo.


                                                                        Alto Tajo

Cuando el aroma invita a adentrarse en alguno de los maravillosos enclaves que constituyen los citados parques naturales, en los que disfrutar de su máximo esplendor, especialmente en primavera y otoño, resulta espectacular observar sus paisajes teñidos de variados colores. Inolvidable cromatismo para el viajero que desea encontrarse en una naturaleza pura y admirable.


                                                                       Sierra Norte

Para los aficionados a la recolección de setas y a la observación de aves, son unas propuestas inmejorables, y disfrutar plenamente de la belleza de paisajes desconocidos, que aúnan descanso, quietud y respeto por el medio ambiente. Impresiona y dulcifica el ánimo recorrer los caminos y pueblos de la arquitectura negra, especialmente en la sierra norte de la provincia, en medio de impresionantes montañas: de la Hoz y los maravillosos enclaves del Barranco del Río Dulce; de los extensos bosques de pinos, y la variada frondosidad de los bosques de la ribera del río Tajo que atraviesa la provincia, en particular en las comarcas de Molina de Aragón y de La Alcarria.


Barranco el río Dulce

Destacan sus bonitas y bien conservadas áreas recreativas, miradores y senderos para recorrer. En el Centro de Interpretación de Corduente, se pretende acercar al viajero el rico patrimonio natural y cultural de los espacios protegidos, divulgando e interpretando los principales valores del Parque Natural del Alto Tajo en el Señorío de Molina de Aragón.


                                                            Campos de lavanda en La Alcarria

La comarca de La Alcarria, se encuentra tapizada de matorrales de romero, salvia, espliego y cantueso, olorosa cantera de la que sale su afamada miel. Decía sobre La Alcarria, el famoso cronista de la tierra, Layna Serrano: “Que era parecida a la madreperla cuyo tosco caparazón, rugoso, gris y áspero, oculta en su interior el nácar irisado y brillante”.

Nuestros personajes abuelo Octavio y su nieto Cesar, que eran viajeros asiduos en visitar especialmente la provincia de Guadalajara, habían decidido descubrir nuevas rutas hacia pequeñas poblaciones, las llamadas vaciadas, como consecuencia de una despoblación acentuada desde hace varias décadas, que no obstante solían gozar de monumentos históricos admirables y bellos paisajes en sus entornos. Y así se manifestaban ante la nueva salida que pensaban realizar aquel fin de semana primaveral que anunciaban sería soleado después de las reiteradas lluvias que la madre Naturaleza había martirizado a muchas comarcas de nuestro país.

-Cesar, hasta ahora veníamos viajando por la provincia de Guadalajara, visitando determinadas poblaciones, olvidando aquellas menores en habitantes, pero que también gozan de lugares en su entorno dignos de ser visitadas. Pueblos olvidados por los organismos del Estado, que deberían cuidar para evitar su despoblación, esos que se conocen como la España vaciada, y que nuestra provincia es una de las que más poblaciones menores padecen con esa lamentable situación.

-Efectivamente abuelo, que son las abandonadas por razones económicas, sociales o políticas, que se han ido despoblando paulatinamente a través de los años. Tuvieron un número elevado de vecinos, pero emigraron a las urbes más importantes buscando nuevos horizontes para su futuro.



-Cesar, si te parece, en esta salida y en futuras ocasiones  vamos a empezar a visitar esas poblaciones menores, ahora en  la comarca de La Alcarria, concretamente  empezando en la población principal, cabecera de otras menores, que se llama Cifuentes, villa natal de la Princesa de Eboli, que ya conocemos y  será nuestra estación base, donde podemos pernoctar.



-Estupendo abuelo, que en esa villa destaca  el famoso castillo de Don Juan Manuel, del siglo XIV, que ostentó los títulos de duque y príncipe de Viana, siendo señor de varias ciudades de España, entre ellas la de Cifuentes, y fue autor de varias obras  literarias, destacando “El Conde Lucanor”. También destaca la iglesia parroquial del Salvador,  del siglo XIII.



Nuestros ilustres viajeros tardaron  una hora en recorrer los setenta kilómetros que dista la citada villa de la capital de Guadalajara, y se aposentaron en una pensión, donde habían reservado estancia para una noche.

A media mañana partieron hacia Abánades, una población de unos 60 habitantes. Está situada al pie de un cerro llamado el Castillo, haciendo honor a los restos de la fortaleza defensiva que existió en lo alto y en la margen izquierda del río Tajuña. Destaca la iglesia parroquial del siglo XIII, bajo la advocación de San Pedro, de estilo románico, con un bonito pórtico y capiteles.



En los siglos X y XI mantuvo importancia estratégica como fortaleza defensiva contra el avance de los reinos cristianos, hasta la reconquista en el año 1104, liderada por el rey Alfonso VI.

En la misma mañana del sábado visitaron la población de Torrecuadrada de los Valles, situada a poca distancia de la anterior que habían visitado. Cuenta con una población de 22 habitantes, y está ubicada en las estribaciones del Sistema Ibérico. En su término se encuentra el embalse de la Tajera, uno de los diez que conforman la hidrografía de la provincia, formado por las aguas del río Tajuña. Existen en su término una orografía de profundos barrancos y laderas como cortadas  a pico, y extensos valles por donde trascurre el citado río, con variados bosques de encinas, sabinares, enebros y quejigos, Lugares idílicos para realizar rutas y observar surcando el cielo por buitres leonados y otras aves de rapiña que anidan en los altos riscales. Bellos rincones por descubrir en los confines de La Alcartria.


La población tiene una iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo románico del siglo XIII. También existen restos de una fortaleza medieval.

    

-Después de esta visita- comentó el abuelo Octavio- iremos hasta la villa de Masegoso de Tajuña para almorzar en un lugar típico donde he reservado mesa, pues ya conoces mi lema, que tripas llevan pies, y recordando a un pasaje del Quijote: “Que en la caldera del estómago es donde se fragua nuestra salud”.


-Después visitaremos la citada población y especialmente sus bellos alrededores por donde transcurre el río Tajuña y podemos hacer alguna de las excursiones que me ha recomendado un amigo oriundo de Masegoso.

-De la larga historia de esta villa quedan escasos restos históricos, paisajes moteados de belicosos recuerdos del pasado, pues en nuestra desdichada Guerra Civil, concretamente en Marzo de 1937, durante la batalla de Guadalajara, se destruyó gran parte de su patrimonio. No obstante ha sido una de las reconstrucciones que fielmente fueron emprendidas por la entonces Dirección General de Regiones Devastadas, puro ejemplo de la eficaz intervención del referido organismo después de la guerra.

-Es interesante ver la iglesia parroquial reconstruida dedicada a San Martín de Tous, de los siglos XVI y XVII, el museo del Pastor y del Labrador,  el Tejar y el Corral del Puente. Y el visitante debe  conocer la ruta de la Cañada Real de Merinas Soriano-Oriental. En la villa se refleja la preocupación de sus vecinos por recuperar y conservar el patrimonio material e inmaterial de la villa, como sus tradiciones y costumbres, que han conseguido un Masegoso vivo y trascendente cara al futuro y para que el visitante observe el tesón y la laboriosidad de un pueblo admirable, que encara con brío, coraje y buen humor los desafíos y las adversidades pasadas.

Al atardecer regresaron nuestros turistas a la villa de Cifuentes. Cenaron pronto y asimismo se fueron a descansar para, en la mañana del domingo, no tardar en salir a visitar otra población en las inmediaciones.

Primero fueron hasta Gualda, pequeño pueblo con un gran valor histórico, al que el abuelo Octavio no quería dejar de acudir, por su larga historia ligada a la trashumancia. Aquí se celebra la fiesta de la Mesta que se remota a la Edad Media y hace referencia al gremio de los ganaderos, que se dedicaban a la referida trashumancia, una milenaria tradición con fuerte presencia en la comarca de La alcarria. Recientemente han celebrado los 750 años de la firma del Tratado del  Real y Honrado Concejo de la Mesta, por el rey Alfonso X el Sabio, y las gentes de Gualda quieren preservar en su memoria un hecho que se remite a su pasado. Dicha institución medieval tuvo mucha importancia en la vida de España, donde se empleaba la regulación de la trashumancia del ganado entre regiones, tanto en verano como en invierno.


-Cesar, esta comarca de La Alcarria, y especialmente la zona de Cifuentes adquirió gran economía  a partir de la creación del Concejo de la Mesta para la trashumancia gracias al rey Alfonso X el Sabio, ya que en Gualda tuvo a su amante doña Mayor Guillén, y por allí pasó en varias ocasiones. Esta pedanía de Cifuentes tiene una población de 28 habitantes, pero tuvo un importante patrimonio monumental. Posee una iglesia parroquial, de tres naves y  estilo barroco del XVIII, con la fecha de 1733 grabada en la portada. En las afueras del pueblo es de admirar la ermita de la Purísima Concepción, la fuente de cuatro caños y su Palacio de estilo renacentista.



La plaza del Ayuntamiento es una muestra de aquellas plazas pueblerinas que fueron testigo del vivir diario, en la Castilla del siglo XVIII, sin duda, el gran siglo de la historia de Gualda.



-Llevas razón abuelo, que esta pequeña población goza de mucha historia, y además tengo referencias sobre un gran descubrimiento del Yacimiento de Carramantiel. Necrópolis y poblado Visigodo que data del siglo VII de nuestra era. Y en esa población nació el gran pintor de la Alcarria, Fermín Santos, uno de los más importantes de la segunda mitad del siglo XX español. Pintor en particular de Sigüenza, y en general de Guadalajara, que consiguió situarse en los primeros puestos de los reconocidos hispanos.

-Cesar, después del recorrido que hemos realizado por esta pequeña población y sus alrededores, no hemos tenido oportunidad de conversar con ningún nativo, pues da la sensación de estar vaciada, sino fuera porque de algunas chimeneas las señales del humo de leña nos indica que hay gente viviendo en el pueblo.

-Así es abuelo, muchos de los pueblos de nuestra provincia están olvidados, y resisten sus gentes, sobre todo mayores, hasta que les entierren en la tierra que les vio nacer, y acabarán siendo lugares muertos, por muy bellos que sean. Pues los jóvenes estamos en otra onda y no podríamos recluirnos en estos apartados lugares, aunque para algunas personas, que también las hay, disfruten de esta soledad apartados del mundanal ruido de las ciudades. Pues creo que somos esclavos de las circunstancias que condicionan nuestro destino.

                                                                             Entrepeñas

-Cesar, nosotros vamos a seguir caminando, pues nuestro destino está en la ciudad de Guadalajara, hasta el  momento actual. Y ahora, si te parece, vamos a cambiar el rumbo inicial, pues tengo buenas noticias sobre la situación de los tres principales pantanos de la provincia: Entrepeñas, Buendía y Bolarque, que se encuentran a máxima capacidad de agua embalsada, y cuentan que es un espectáculo inédito después de tantos años de sequía y esquilmados por los controvertidos transvases al Río Segura, de Levante.


                                                                        Buendía

-Y  ahora estamos en la dirección correcta hasta llegar a la villa de Sacedón, en cuyo término está el pantano de Entrepeñas, donde intentaremos almorzar y regresaremos a casa por una carretera diferente a la que tomamos hasta llegar aquí.


                                                                       Bolarque

Nuestros personajes disfrutaron plenamente observando la maravilla de ver tanta agua embalsada en aquellos tres embalses, que desde muchos años atrás llamaron el Mar de Castilla. Visitaron los tres con detenimiento, y era un espectáculo el que se había formado por la multitud de personas que habían acudido como ellos para apreciar la magnitud del agua por allí embalsada. Ya habían formado pantanales para arribar pequeñas embarcaciones a vela y con motor, que hacían las delicias de los amantes de los deportes acuáticos, especialmente entre la población de Sacedón y revitalizando el turismo foráneo, que tanto interés ha supuesto para la comarca de La Alcarria baja.

Regresaron a su hogar a la caída de la tarde, cuando el sol se perdía en el horizonte lejano, entre nubes de bello cromatismo anaranjado, dando paso a una  plateada luna llena.

Abril 2025      

Eugenio


 

12 octubre 2024

NUEVO PASEO TURISTICO POR LA CAPITAL DE GUADALAJARA

 

“La mayor parte de los hombres se queja de la maldad de la naturaleza, porque nos ha engendrado para un tiempo tan breve y porque la vida corre tan veloz, tan rápida que, si exceptuamos a unos pocos, a todos los demás les priva de ella en el preciso momento en que se aprestan a vivirla” Séneca.

 

NUEVO PASEO TURÍSTICO POR LA CAPITAL DE GUADALAJARA.

-Razón tenía Séneca con su acertada afirmación. Por ello Cesar, te cuento, que después de haber vivido muchos años al servicio de una empresa privada, en la etapa final de mi vida y pasar a un retiro honorable, justifico el tiempo  disfrutando de ciertas actuaciones que antes no me era posible, pasando a la acción realizando otras actividades más acordes con mi edad. Por ejemplo experimentar momentos idílicos con el estudio y asistencia a diversos conciertos musicales que se me presentan. Acompañar a personas mayores que yo, paliando su soledad manteniendo diálogo con ellas, que agradecen infinitamente, dejando en mi ánimo rica sensación de paz y armonía.

-Paseos por el campo, para que a cielo abierto y al aire libre el alma se levante y de fuerzas, y especialmente realizando nuestros reiterados viajes por nuestra querida provincia, en particular por la comarca de la Alcarria, la del Señorío de Molina de Aragón, la serranía de la zona Norte, con su original arquitectura negra y la de los pantanos, visitando lugares desconocidos para conocer   gentes diversas. Todo ello nos da vigor y levanta el espíritu, que aparta la tristeza y el aburrimiento.

-Por ello ahora, después del tiempo que hemos retrasado nuestras salidas por los problemas de salud que he tenido, te propongo dar un paseo turístico por la capital y ver algunos monumentos que todavía teníamos pendientes de visitar, como por ejemplo el famoso fuerte de San Francisco con 824 años de historia.




-Así es abuelo, que me alegra tu decisión, pues es un emblemático conjunto monumental que tenía mucho interés en conocer desde hacía tiempo, cuando empecé mis estudios de Turismo.

-Pues su historia comenzó en el año 1200, cuando doña Berenguela, señora de Guadalajara y madre de Fernando III “El Santo” hizo allí una casa para los caballeros del Temple, por lo que la Infanta Isabel, hija de Sancho IV, también Señora de Guadalajara, la cedió a principios del siglo XIV a la Orden Franciscana.


-Desde que la familia de  los Mendoza se asentaron en Guadalajara en 1340 se convirtieron en protectores del convento. Pues la iglesia que allí existe había sido comenzada en 1309, y a través del tiempo esa ilustre familia fue protectora, especialmente por Don Pedro Gonzalez de Mendoza, conocido como Gran Cardenal de España, cuya estatua preside delante del histórico y emblemático palacio del Infantado, icono de la ciudad de Guadalajara. Tuvo un papel muy importante en la cultura de la segunda mitad del siglo XV, y sus obras se extendieron por todo el reino de Castilla. Especialmente en la provincia de Guadalajara.



-En el sigl0 XVIII el convento estaba en pleno auge con 80 personas entre profesores y seminaristas; empezando en 1808 su declive, ya que en julio los franceses ocuparon la ciudad y expulsaron a los monjes y convirtieron el Fuerte en cuartel y centro militar estratégico de Guadalajara al mando del general Hugo, padre del escritor Victor Hugo, que vivió en Guadalajara. En retirada de los franceses, saquearon la ciudad y el convento fue destrozado en gran parte, utilizando la iglesia como cuadra, profanando los sarcófagos esparciendo los restos de la familia Mendoza, que recogidos en varias urnas fueron llevados en 1859 al Panteón Ducal de Pastrana.

-Cuanto me alegra Cesar tus conocimientos sobre la larga historia del Fuerte, y yo añado que en el año 1835, cuando la desamortización de Mendizábal  fueron declarados Monumentos Nacionales la Iglesia y el Panteón, que pasaron al Ministerio de la Guerra. En la actualidad es propiedad el Ayuntamiento de Guadalajara; y en las naves existentes se ha creado espacio para actividades socio-culturales.

-En la iglesia se encontraron nueve cuadros del “Apostolado del Greco”, que se entregaron en 1941 al Museo del Prado.

Aquel sábado amaneció con un cielo limpio de nubes y se apercibía un brillante sol, por lo que pronosticaban nuestros personajes sería un día caluroso, finalizando el verano.

Después de desayunar, partieron andando hasta el monumento que habían previsto visitar, pues estaba  ubicado cerca de su domicilio.

Estuvieron largo tiempo en la visita y salieron encantados de cuanto por allí observaron, pues la Iglesia del Convento de San Francisco, destruida y reconstruida varias veces a través de su larga historia, conserva un tesoro poco conocido pero de gran valor arquitectónico, pues bajo el ábside de estilo gótico se oculta el panteón de la que fue ilustre familia Mendoza, realizado a semejanza del Panteón de los Reyes de El Escorial.

Gracias al empeño del Ayuntamiento y la financiación del programa económico “Uno por ciento cultural” se ha podido recuperar y abrir al público esa  maravillosa obra patrimonio de todos.

Después enfilaron sus pasos, también a pie, hacia la Concatedral de Santa María de la Fuente, que se encuentra en la plaza del mismo nombre, y en unos treinta minutos estaban entrando en su interior. En primer lugar el abuelo Octavio, especialmente, dedico unos minutos de oración, dando gracias por haber recuperado la salud perdida tiempo atrás, pues como él dijo a su nieto que  “Es de

bien nacido ser agradecido”.

La Iglesia se remonta a finales del siglo XIII y principios del XIV. Se suceden tres estilos principales: el mudéjar, que define las puertas de ladrillo, con arcos de herradura y la torre, inicialmente exenta; el estilo renacentista incorporado a principio del siglo XVI, en el pórtico, con característicos capiteles alcarreños, y finalmente, el barroco en la bóveda interior.

En el interior, observaron nuestros personajes con mucha admiración, tres naves con arcos apuntados, se suceden las capillas, lápidas, altares y otras obras de arte, entre las que destaca el retablo policromado, que trazó fray Francisco Mir en 1624. También disfrutaron observando la grandeza de aquel histórico monumento que por dejadez lo habían olvidado.

 



Cercana estaba ubicada la famosa capilla llamada Luis de Lucena, en la cuesta de San Miguel, que sube desde el monumento que habían visitado hacia el centro de la ciudad. Se trata de uno de los edificios más interesantes de Guadalajara. Obra maestra de la arquitectura en ladrillo. Capilla funeraria de Luis de Lucena, también llamada de los Urbina o de nuestra Señora de los Angeles.



La capilla estuvo adosada a la iglesia de San Miguel, ya desaparecida. Revela la tradición mudéjar en el uso del ladrillo, pero su estilo caprichoso obedece al manierismo del siglo XVI. Fue fundada por el humanista Luis de Lucena, y su construcción, tal vez trazada por él mismo, data del 1540.

En el exterior de la capilla, lucen unas torrecillas cilíndricas, bajo un extraño alero, simulando una obra militar.

En el interior se exhibe un estilo no menos caprichoso, que introducen una mezcla de dórico y jónico, y en la tribuna que acoge la escalera de caracol que sube al piso posterior. Las bóvedas pintadas se le atribuyen a Rómulo Cincinato, que también trabajó en el Palacio del Infantado citado anteriormente.

La entrada a este edificio como a la cripta de San Francisco es gratuita para menores de 12 años y estudiantes que lo acrediten, para el resto, el coste es de 1 euro. El horario, de viernes y sábado de 11 a 14 y de 17 a 19 horas. Domingos y festivos de 11 a 14 horas.

Desde la Capilla Luis de Lucena, subiendo la referida cuesta de San Miguel, nuestros personajes decidieron acercarse a visita exterior panorámica del palacio de los Condes de la Vega del Pozo y la capilla aneja de San Sebastián, que hoy pertenece al colegio de los Hermanos Maristas.



El estado actual del palacio y de la capilla se debe a la intervención en finales del siglo XVIII, que se reformó un antiguo edificio.  El conjunto muestra el estilo ecléctico y brillante de su autor. Destacan la torre de la capilla y su portada, rematada por un magnífico relieve que representa el martirio de San Sebastián.

En el edificio principal se ha conservado el patio del antiguo edificio, construido en el siglo XVI, que repite el modelo renacentista alcarreño.

Y así mismo, que se encontraba a pocos metros de distancia del monumento anterior, se acercaron a ver el magnífico edificio que representa La diputación Provincial de Guadalajara. Edificio construido en 1880/1882, habiendo tenido varias reformas considerables.



Finalizada la misión que habían proyectado para aquel sábado, Octavio comentó a su nieto lo siguiente: -Cesar, ahora te quiero dar la sorpresa de invitarte a comer en uno de los afamados restaurantes de esta querida capital alcarreña, donde se degusta el delicioso cordero o cabrito asado, lo que mejor desees, y los famosos biscochos borrachos.

En la tarde anterior ya había reservado mesa y así lo comentó a sus padres, sin que su nieto lo supiera.

Eugenio

Madrid, Octubre 2024